Libros proféticos
Isaías
- 1
Esto dice el Señor: «¿Dónde está el acta de repudio con que despedí a vuestra madre? ¿O a cuál de mis acreedores os he vendido? Mirad, por vuestras culpas fuisteis vendidos, por vuestros crímenes fue repudiada vuestra madre.
- 2
¿Por qué, cuando yo vine, no había nadie, y nadie respondió cuando llamé? ¿Tan corto es mi brazo que no puede liberaros? ¿No tengo yo poder para salvaros? Pues con una amenaza seco el mar y convierto los ríos en desierto. Los peces apestan por falta de agua y mueren de sed.
- 3
Yo visto de luto el cielo, lo cubro de sayal».
- 4
El Señor Dios me ha dado una lengua de discípulo; para saber decir al abatido una palabra de aliento. Cada mañana me espabila el oído, para que escuche como los discípulos.
- 5
El Señor Dios me abrió el oído; yo no resistí ni me eché atrás.
- 6
Ofrecí la espalda a los que me golpeaban, las mejillas a los que mesaban mi barba; no escondí el rostro ante ultrajes y salivazos.
- 7
El Señor Dios me ayuda, por eso no sentía los ultrajes; por eso endurecí el rostro como pedernal, sabiendo que no quedaría defraudado.
- 8
Mi defensor está cerca, ¿quién pleiteará contra mí? Comparezcamos juntos, ¿quién me acusará? Que se acerque.
- 9
Mirad, el Señor Dios me ayuda, ¿quién me condenará? Mirad, todos se consumen como un vestido, los roe la polilla.
- 10
Quien de vosotros teme al Señor y escucha la voz de su siervo, aunque camine en tinieblas, sin ninguna claridad, que confíe en el nombre del Señor, que se apoye en su Dios.
- 11
Todos vosotros que atizáis el fuego y os ceñís con flechas incendiarias, caed en la hoguera de vuestro fuego, entre las flechas que habéis encendido. Esto recibiréis de mi mano: yacer en el tormento.