Libros proféticos
Isaías
- 1
Aquel día, se cantará este canto en la tierra de Judá: «Tenemos una ciudad fuerte, ha puesto para salvarla murallas y baluartes.
- 2
Abrid las puertas para que entre un pueblo justo, que observa la lealtad;
- 3
su ánimo está firme y mantiene la paz, porque confía en ti.
- 4
Confiad siempre en el Señor, porque el Señor es la Roca perpetua.
- 5
Doblegó a los habitantes de la altura, a la ciudad elevada; la abatirá, la abatirá hasta el suelo, hasta tocar el polvo.
- 6
La pisarán los pies, los pies del oprimido, los pasos de los pobres».
- 7
La senda del justo es recta. Tú allanas el sendero del justo;
- 8
en la senda de tus juicios, Señor, te esperamos ansiando tu nombre y tu recuerdo.
- 9
Mi alma te ansía de noche, mi espíritu en mi interior madruga por ti, porque tus juicios son luz de la tierra, y aprenden la justicia los habitantes del orbe.
- 10
Aunque se muestre clemencia al malvado, no aprende la justicia; en una tierra de gente honrada, sigue siendo perverso, y no ve la grandeza del Señor.
- 11
Señor, levantaste tu mano, pero no se dan cuenta. Verán avergonzados el celo por tu pueblo, los devorará el fuego reservado a tus enemigos.
- 12
Señor, tú nos darás la paz, porque todas nuestras empresas nos las realizas tú.
- 13
Señor, nuestro Dios, nos dominaron señores distintos de ti; pero nosotros solo a ti, solo tu nombre invocamos.
- 14
No vivirán los muertos, no resurgirán las sombras; los castigaste, los has destruido, borraste totalmente su recuerdo.
- 15
Multiplicaste el pueblo, Señor; multiplicaste el pueblo, has sido glorificado, ensanchaste los confines del país.
- 16
Señor, en la angustia acudieron a ti, susurraban plegarias cuando los castigaste.
- 17
Como la embarazada cuando le llega el parto se retuerce y grita de dolor, así estábamos en tu presencia, Señor:
- 18
concebimos, nos retorcimos, dimos a luz… viento; nada hicimos por salvar el país, ni nacieron habitantes en el mundo.
- 19
¡Revivirán tus muertos, resurgirán nuestros cadáveres, despertarán jubilosos los que habitan en el polvo! Pues rocío de luz es tu rocío, que harás caer sobre la tierra de las sombras.
- 20
Anda, pueblo mío, entra en tus aposentos y cierra la puerta detrás de ti; escóndete un breve instante mientras pasa la ira.
- 21
Porque el Señor va a salir de su morada para castigar la culpa de los habitantes de la tierra: pondrá la tierra al descubierto la sangre que ha bebido y no ocultará más a sus muertos.