Libros proféticos
Isaías
- 1
Oráculo contra Damasco. Damasco dejará de ser una ciudad, será un montón de ruinas.
- 2
Han quedado abandonadas las ciudades de Aroer, son pastos de rebaños, que sestearán allí sin que nadie los espante.
- 3
No habrá más fortalezas en Efraín, ni reino en Damasco, y al resto de Siria le ocurrirá como al poder de los hijos de Israel —oráculo del Señor del universo—.
- 4
Aquel día se empobrecerá la riqueza de Jacob, quedará enjuta la robustez de su cuerpo:
- 5
como cuando el segador recoge el grano y su brazo siega las espigas; como cuando se recogen las espigas en el valle de Refaín
- 6
y queda solo un rebusco; como al varear el olivo quedan dos o tres aceitunas en lo alto de la copa, y cuatro o cinco en las ramas fecundas —oráculo del Señor, Dios de Israel—.
- 7
Aquel día el hombre mirará a su Hacedor, sus ojos contemplarán al Santo de Israel;
- 8
dejará de mirar a los altares, hechura de sus manos y obra de sus dedos; no mirará ni los palos sagrados ni los altares de incienso.
- 9
Aquel día tus ciudades de refugio serán abandonadas, como fueron abandonados los bosques y las cumbres de los montes ante los hijos de Israel; y quedarán desiertas.
- 10
Porque has olvidado a Dios, tu salvador, y no te has acordado de tu roca de refugio; por eso plantas jardines placenteros, y siembras esquejes extranjeros.
- 11
El día que fueron sembrados los viste germinar, por la mañana viste florecer tu simiente, pero la cosecha se te escapa el día de la enfermedad y del dolor incurable.
- 12
¡Ay! Retumbar de pueblos numerosos, como rugido de aguas que retumban; bramar de naciones, como bramar de aguas que braman caudalosas.
- 13
Las naciones braman con el bramar de aguas caudalosas. Pero él las amenaza y huyen lejos, perseguidos, como el tamo de los montes por el viento, como un torbellino de polvo por el huracán.
- 14
Por la tarde, ¡ahí está el terror! Antes de que amanezca ya no existen. He ahí el destino de los que nos saquean, la suerte de los que nos despojan.