Libros proféticos
Isaías
- 1
«Ahora escucha, Jacob, siervo mío, Israel, mi elegido.
- 2
Esto dice el Señor que te hizo, que te formó en el vientre y te auxilia: No temas, siervo mío, Jacob, a quien corrijo, mi elegido;
- 3
derramaré agua sobre el suelo sediento, arroyos en el páramo; derramaré mi espíritu sobre tu estirpe y mi bendición sobre tus vástagos.
- 4
Brotarán como en un prado, como sauces a la orilla de los ríos.
- 5
Uno dirá: “Soy del Señor”; otro se pondrá por nombre “Jacob”; uno escribirá sobre su mano: “Del Señor”, lo llamarán con respeto “Israel”».
- 6
Esto dice el Señor, rey de Israel, su libertador, el Señor todopoderoso: «Yo soy el primero y yo soy el último, fuera de mí no hay dios.
- 7
¿Quién es como yo? Que lo proclame, lo declare y lo demuestre. ¿Quién anunció desde antiguo lo que acontecería? Que anuncien lo que aún debe venir.
- 8
No tembléis, no tengáis miedo. ¿No lo había anunciado yo? ¿No lo había proclamado desde antiguo? Vosotros sois mis testigos: ¿Hay un dios fuera de mí? ¡No hay otra Roca! No la conozco».
- 9
Cuantos modelan ídolos no son nada, sus imágenes predilectas no sirven a nadie. Sus testigos no ven ni comprenden, por eso quedarán en ridículo.
- 10
¿Quién modela un dios o funde una imagen si no va a ganar nada?
- 11
Todos sus secuaces quedarán en ridículo, porque sus artífices no son sino hombres. Que se reúnan todos para comparecer: temblarán y quedarán avergonzados.
- 12
El herrero cincela el hierro y lo trabaja en las brasas, lo forja a golpes de martillo, lo modela con su brazo vigoroso, aunque esté hambriento y sin fuerzas, no pueda beber agua y desfallezca.
- 13
El tallista lo mide con la cuerda, lo diseña con un marcador, lo trabaja con la hachuela, lo delinea con el compás: le da figura de hombre, belleza humana, para que habite en una casa.
- 14
Para ello corta cedros, o escoge un ciprés o una encina que se ha vuelto fuerte entre los árboles del bosque; o planta un cedro que la lluvia hace crecer.
- 15
La gente lo quema y con ello se calienta, o hace fuego para cocer el pan, o se fabrica un dios y lo adora, lo convierte en una imagen y se postra ante ella.
- 16
Una mitad la quema para brasas, sobre las brasas asa la carne, se la come y se sacia, se calienta y dice: «¡Ah, qué bien! Siento el calor, veo el rescoldo».
- 17
Con lo que queda se hace un dios, una imagen, se postra ante él, lo adora y reza: «Sálvame, porque tú eres mi dios».
- 18
No entienden ni disciernen, porque sus ojos están pegados, incapaces de ver, sus mentes, incapaces de comprender.
- 19
No reconsidera ni tiene inteligencia ni buen sentido como para decir: «Una mitad la he quemado para brasas, he cocido el pan sobre las ascuas, he asado la carne y la he comido. ¿Y voy a convertir el resto en una abominación, me postraré ante un trozo de leño?».
- 20
El corazón engañado extravía a quien se satisface con cenizas. No se salvará, no llegará a decir: «¿No es un engaño lo que tengo en mano?».
- 21
Acuérdate de todo esto, Jacob, porque tú eres mi siervo, Israel. Te he formado como siervo mío; Israel, no me defraudes.
- 22
He disipado como una nube tus rebeliones, como niebla tus pecados. Vuelve a mí, yo te he rescatado.
- 23
Exultad, cielos, porque el Señor ha actuado, aclamad, profundidades de la tierra, romped en gritos de júbilo, montañas, el bosque con todos sus árboles, porque el Señor ha rescatado a Jacob, ha manifestado su gloria en Israel.
- 24
Esto dice el Señor, tu libertador, que te ha formado desde el seno materno: «Yo soy el Señor, que hace todas las cosas. Despliego los cielos por mí mismo, pongo los fundamentos de la tierra, ¿y quién me ayuda?
- 25
Yo hago fracasar los presagios de los adivinos y pongo en ridículo a los agoreros; hago volver a los sabios sobre sus pasos y convierto su ciencia en necedad.
- 26
Confirmo la palabra de mi siervo y realizo el plan de mis mensajeros. Digo de Jerusalén: “Será habitada”, de las ciudades de Judá: “Serán reconstruidas”. Yo mismo levantaré sus ruinas.
- 27
Digo al océano: “Vuélvete árido”, yo secaré tus corrientes.
- 28
Digo a Ciro: “Tú eres mi pastor”, y él cumplirá todo mi designio. Digo de Jerusalén: “Será reconstruida”, y del templo: “Pondrán sus fundamentos”».