Libros proféticos
Isaías
- 1
El Señor se apiadará de Jacob, volverá a escoger a Israel y los restablecerá en su tierra. Los extranjeros se unirán a ellos, y se incorporarán a la casa de Jacob.
- 2
Las naciones los acogerán para conducirlos a su patria. La casa de Israel los poseerá como siervos y siervas en la tierra del Señor. Harán cautivos a quienes los deportaron, dominarán a sus opresores.
- 3
Cuando el Señor te conceda descansar de tus sufrimientos e inquietudes y de la dura servidumbre a la que fuiste sometido,
- 4
recitarás esta sátira contra el rey de Babilonia: ¡Cómo ha terminado el opresor, cómo ha concluido su tormento!
- 5
El Señor ha quebrado el bastón de los malvados, el cetro de los dominadores,
- 6
que golpeaba a los pueblos con furor, con golpes incesantes, y dominaba con ira a las naciones, con opresión implacable.
- 7
La tierra toda descansa sosegada, lanzan gritos de júbilo.
- 8
También los cipreses se alegran por tu desgracia, y los cedros del Líbano, diciendo: «Desde que sucumbiste, no sube el leñador para talarnos».
- 9
El abismo se estremece en lo profundo cuando sale a tu encuentro, despierta a las sombras en tu honor, a todos los grandes de la tierra, se alzan de sus tronos todos los reyes de las naciones.
- 10
Te responden y dicen: «También tú, como nosotros, has perdido tu fuerza, eres como nosotros:
- 11
al abismo fue arrojado tu esplendor, el son de tus arpas; debajo de ti, un lecho de gusanos; tu cobertor, lombrices.
- 12
¡Cómo has caído del cielo, astro matutino, hijo de la aurora! ¡Has sido derribado por tierra, opresor de naciones!
- 13
Tú decías en tu corazón: “Escalaré los cielos; elevaré mi trono por encima de las estrellas de Dios; me sentaré en el monte de la divina asamblea, en el confín del septentrión
- 14
escalaré las cimas de las nubes, semejante al Altísimo”.
- 15
¡En cambio, has sido arrojado al abismo, a las profundidades de la fosa!».
- 16
Los que te ven, miran estupefactos y reflexionan: «¿Era este el hombre que hacía temblar la tierra y estremecerse los reinos,
- 17
que convertía el mundo en un desierto, destruía sus ciudades y no liberaba a sus prisioneros?
- 18
Todos los reyes de las naciones reposan con honor, cada cual en su morada.
- 19
A ti en cambio te han arrojado de tu tumba como a un vástago despreciable, cubierto de muertos traspasados por la espada, y arrojados sobre las losas del sepulcro, como un cadáver pisoteado.
- 20
No te reunirás con ellos en la tumba: porque has destruido tu país y asesinado a tu gente. Nunca más se hablará de la descendencia de los malvados».
- 21
Preparad a sus hijos para la matanza por la culpa de sus padres, no sea que resurjan y se adueñen del país, y cubran el mundo con sus ciudades.
- 22
Me alzaré contra ellos —oráculo del Señor del universo— y extirparé de Babilonia el nombre y la descendencia, posteridad y progenie —oráculo del Señor—.
- 23
Haré de ella propiedad de erizos y la convertiré en un lugar cenagoso, la barreré con la escoba de la destrucción —oráculo del Señor del universo—.
- 24
Lo ha jurado el Señor del universo: como lo había proyectado ha ocurrido, y lo que había decidido se cumplirá:
- 25
quebrantar a Asiria en mi propia tierra, pisotearla en mis montañas. Se apartará de ellos su yugo y su carga de sus hombros.
- 26
Este es el proyecto decidido sobre todo el país, esta es la mano extendida sobre todas las naciones.
- 27
El Señor del universo lo ha decidido. ¿Quién podría frustrarlo? Su mano está extendida. ¿Quién podría apartarla?
- 28
El año de la muerte del rey Ajaz se proclamó este oráculo:
- 29
No te alegres, nación filistea, porque se ha quebrado la vara que te golpeaba. Porque de la raíz de la serpiente saldrá una víbora, y su fruto será un áspid volador.
- 30
Los más pobres serán alimentados, y los indigentes reposarán seguros. Pero haré morir de hambre la raíz y lo que de ti quede será eliminado.
- 31
Gima el pórtico, grite la ciudad, tiemble toda Filistea, porque se eleva desde el norte una columna de humo. De su compacta formación nadie se aparta.
- 32
¿Qué responder a los mensajeros de esa nación? Que el Señor ha fundado Sión y en ella se refugian los desvalidos de su pueblo.