Libros sapienciales y poéticos
Eclesiástico
- 1
ni de amigo te vuelvas enemigo. Porque la mala reputación trae vergüenza y desprecio; así le sucede al pecador que habla con doblez.
- 2
No te dejes llevar por el impulso de tu pasión, no sea que tu ardor te desgarre como un toro,
- 3
devore tus hojas, destruya tus frutos, y al final te quedes como un tronco seco.
- 4
La pasión desenfrenada arruina a quien la posee y lo convierte en irrisión del enemigo.
- 5
Una palabra amable multiplica los amigos, y la lengua afable multiplica los saludos.
- 6
Sean muchos los que estén en paz contigo, pero tus confidentes, solo uno entre mil.
- 7
Si haces un amigo, ponlo a prueba, y no tengas prisa en confiarte a él.
- 8
Porque hay amigos de ocasión, que no resisten en el día de la desgracia.
- 9
Hay amigos que se convierten en enemigo, y te avergüenzan descubriendo tus litigios.
- 10
Hay amigos que comparten tu mesa y no resisten en el día de la desgracia.
- 11
Cuando las cosas van bien, es como otro tú, e incluso habla libremente con tus familiares.
- 12
Pero si eres humillado, se pone contra ti y se esconde de tu presencia.
- 13
Apártate de tus enemigos y sé cauto incluso con tus amigos.
- 14
Un amigo fiel es un refugio seguro, y quien lo encuentra ha encontrado un tesoro.
- 15
Un amigo fiel no tiene precio y su valor es incalculable.
- 16
Un amigo fiel es medicina de vida, y los que temen al Señor lo encontrarán.
- 17
El que teme al Señor afianza su amistad, porque, según sea él, así será su amigo.
- 18
Hijo, desde tu juventud acepta la instrucción, y hasta la vejez encontrarás sabiduría.
- 19
Como quien ara y siembra, acércate a ella y espera sus buenos frutos. Pues cultivándola te fatigarás un poco, pero pronto comerás de sus productos.
- 20
Es muy dura para los ignorantes, y es insoportable para el insensato;
- 21
como piedra pesada lo oprime, y él no tardará en sacudírsela.
- 22
Pues la sabiduría hace honor a su nombre, y no se manifiesta a muchos.
- 23
Escucha, hijo, acepta mi opinión y no rechaces mi consejo.
- 24
Mete los pies en sus cepos, y el cuello en su yugo.
- 25
Doblega la espalda y carga con ella, y no te rebeles contra sus cuerdas.
- 26
Acércate a ella con toda tu alma, y con toda tu fuerza custodia sus caminos.
- 27
Síguela, búscala, y se te manifestará, y, una vez alcanzada, no la sueltes.
- 28
Porque al final hallarás su descanso, y se convertirá en tu alegría;
- 29
sus cepos serán tu baluarte, y sus cuerdas, un vestido de gloria;
- 30
adorno de oro será su yugo, y sus coyundas, cintas de púrpura.
- 31
Como vestido de gloria te la pondrás, y como corona de júbilo te ceñirás con ella.
- 32
Si quieres, hijo, serás instruido, si te aplicas totalmente, serás hábil.
- 33
Si te gusta escuchar, aprenderás, y si inclinas tu oído, serás sabio.
- 34
Acude a la reunión de los ancianos, y si hay uno que sea sabio, únete a él.
- 35
Escucha con interés toda palabra que viene de Dios, y que no se te escapen los proverbios agudos.
- 36
Si ves a un hombre prudente, madruga en su busca, y que tus pies desgasten el umbral de su puerta.
- 37
Reflexiona sobre los preceptos del Señor y medita siempre sus mandatos. Él mismo fortalecerá tu corazón, y te será concedida la sabiduría que deseas.