Libros sapienciales y poéticos
Eclesiástico
- 1
El que vive eternamente lo creó todo por igual;
- 2
solo el Señor es reconocido justo, y no hay otro fuera de él.
- 3
Gobierna el mundo con la palma de su mano, y todo obedece a su voluntad, pues él con su poder es rey de todos, separando en ellos las cosas santas de las profanas.
- 4
A nadie permitió que anunciara sus obras. ¿Quién rastreará sus maravillas?
- 5
¿Quién medirá el poder de su majestad? ¿Quién conseguirá narrar sus misericordias?
- 6
No hay nada que quitar, ni nada que añadir, ni se pueden rastrear las maravillas del Señor.
- 7
Cuando el hombre termina, entonces empieza, cuando se detiene, entonces queda asombrado.
- 8
¿Qué es el hombre?, ¿para qué sirve?, ¿cuál es su bien y cuál su mal?
- 9
Los días del hombre son cien años como mucho; el día más imprevisible de todos es el de la muerte.
- 10
Como gota de agua en el mar, como grano de arena, así son sus pocos años frente a un día de la eternidad.
- 11
Por eso el Señor es paciente con los humanos y derrama sobre ellos su misericordia.
- 12
Él ve y sabe que el fin de ellos es miserable, por eso multiplica su perdón.
- 13
El hombre se compadece de su prójimo, el Señor, de todo ser viviente. Él reprende, adoctrina, enseña y guía como un pastor a su rebaño.
- 14
Se compadece de los que acogen la instrucción y de los que se afanan por sus decretos.
- 15
Hijo, a los favores no añadas un reproche, ni a cada regalo palabras ofensivas.
- 16
¿No mitiga el rocío el calor ardiente? Así una palabra es mejor que un regalo.
- 17
¿No vale más una palabra que un buen obsequio? Ambas cosas son propias del hombre caritativo.
- 18
El necio reprocha sin caridad, y el regalo del avaro consume los ojos.
- 19
Antes de hablar, infórmate, y antes de caer enfermo, cuídate.
- 20
Antes del juicio, examínate a ti mismo, y a la hora de la visita encontrarás perdón.
- 21
Antes de caer enfermo, humíllate, y cuando peques, muestra arrepentimiento.
- 22
Nada te impida cumplir un voto a tiempo, y no esperes a la muerte para cumplirlo.
- 23
Antes de hacer una promesa, prepárate, y no seas como uno que tienta al Señor.
- 24
Acuérdate de la ira de los últimos días, y del momento del castigo, cuando él aparte su rostro.
- 25
En tiempo de abundancia acuérdate de la carestía, de la pobreza y la indigencia en los días de riqueza.
- 26
De la mañana a la tarde cambia el tiempo, y todo pasa deprisa delante del Señor.
- 27
La persona sabia en todo es precavida, y en ocasión de pecado se abstiene de la culpa.
- 28
Todo el que es prudente conoce la sabiduría, y esta rinde homenaje a quien la encuentra.
- 29
Los prudentes en el hablar también se hacen sabios y derraman como lluvia proverbios acertados. Es mejor poner la confianza en un solo amo que confiarse a un difunto con corazón muerto.
- 30
No vayas detrás de tus pasiones y pon un freno a tus deseos.
- 31
Si te concedes la satisfacción de la pasión, serás el hazmerreír de tus enemigos.
- 32
No te deleites con muchos placeres, para no empobrecerte a su costa.
- 33
No te arruines festejando con dinero prestado, cuando no tienes nada en la bolsa, pues serás uno que insidia contra la propia vida.