Libros sapienciales y poéticos
Eclesiástico
- 1
Toda sabiduría viene del Señor y está con él por siempre.
- 2
La arena de los mares, las gotas de la lluvia y los días del mundo, ¿quién los contará?
- 3
La altura de los cielos, la anchura de la tierra y la profundidad del abismo, ¿quién las escrutará?
- 4
Antes que todo fue creada la sabiduría, y la inteligencia prudente desde la eternidad.
- 5
La fuente de la sabiduría es la palabra de Dios en las alturas y sus canales son mandamientos eternos.
- 6
La raíz de la sabiduría, ¿a quién fue revelada? y sus recursos, ¿quién los conoció?
- 7
La ciencia de la sabiduría, ¿a quién fue revelada? y su mucha experiencia, ¿quién la conoció?
- 8
Uno solo es sabio, temible en extremo: el que está sentado en su trono.
- 9
El Señor mismo creó la sabiduría, la vio, la midió y la derramó sobre todas sus obras.
- 10
Se la concedió a todos los vivientes y se la regaló a quienes lo aman. El amor del Señor es sabiduría digna de honor; a los que se revela, se la distribuye para que lo vean.
- 11
El temor del Señor es gloria y honor, alegría y corona de júbilo.
- 12
El temor del Señor deleita el corazón, da alegría, gozo y larga vida. El temor del Señor es un don del Señor, pues se asienta sobre los caminos del amor.
- 13
El que teme al Señor tendrá un buen final y el día de su muerte será bendecido.
- 14
El comienzo de la sabiduría es temer al Señor; fue creada con los fieles en el seno materno.
- 15
Entre los humanos estableció su asiento eterno, y con su descendencia se mantendrá fiel.
- 16
Plenitud de la sabiduría es temer al Señor; embriaga a sus fieles con sus frutos.
- 17
Les llena de tesoros toda la casa y de sus productos los graneros.
- 18
Corona de la sabiduría es el temor del Señor; ella hace florecer la paz y la buena salud. Ambas son dones del Señor para la paz, extienden la gloria a los que lo aman.
- 19
Dios vio y midió la sabiduría, hizo llover ciencia e inteligencia y exaltó la gloria de los que la poseen.
- 20
Raíz de la sabiduría es temer al Señor, sus ramas son larga vida.
- 21
El temor del Señor aleja los pecados, el que persevera aleja la cólera.
- 22
El injusto apasionado no puede justificarse, porque la furia de su pasión le hará caer.
- 23
El hombre paciente aguanta hasta el momento oportuno, y al final su paga es la alegría.
- 24
Hasta el momento oportuno retiene sus palabras, por eso muchos alaban su prudencia.
- 25
Entre los tesoros de la sabiduría hay proverbios muy atinados, pero adorar al Señor repugna al pecador.
- 26
Si deseas la sabiduría, guarda los mandamientos, y el Señor te la concederá.
- 27
Porque el temor del Señor es sabiduría e instrucción, le agradan la fidelidad y la mansedumbre.
- 28
No seas reacio al temor del Señor, ni te acerques a él con doblez de corazón.
- 29
No seas hipócrita delante de los demás y vigila siempre tus labios.
- 30
No te ensalces a ti mismo, si no quieres caer y cubrirte de vergüenza, pues el Señor revelará tus secretos y te humillará en medio de la asamblea, porque no te has acercado al temor del Señor y tienes el corazón lleno de engaño.