Libros sapienciales y poéticos
Eclesiástico
- 1
Así obra el que teme al Señor, el que observa la ley alcanza la sabiduría.
- 2
Ella le sale al encuentro como una madre y lo acoge como una joven esposa.
- 3
Lo alimenta con pan de inteligencia y le da a beber agua de sabiduría.
- 4
Si se apoya en ella, no vacilará, si se aferra a ella, no quedará defraudado.
- 5
Ella lo ensalzará sobre sus compañeros y en medio de la asamblea le abrirá la boca.
- 6
Encontrará gozo y corona de júbilo, y un nombre eterno recibirá en herencia.
- 7
Jamás la alcanzarán los insensatos y los pecadores nunca la verán.
- 8
Está lejos de los orgullosos, y los mentirosos nunca se acuerdan de ella.
- 9
En la boca del pecador no cabe la alabanza, porque el Señor no se la ha concedido.
- 10
Pues la alabanza se proclama con sabiduría, y es el Señor quien la inspira.
- 11
No digas: «Por culpa del Señor me he desviado», porque lo que él detesta no lo hace.
- 12
No digas: «Él me ha extraviado», porque él no tiene necesidad del pecador.
- 13
El Señor detesta la abominación y tampoco la quieren los que le temen.
- 14
Al principio él creó al hombre y lo dejó en poder de su propio albedrío.
- 15
Si quieres, guardarás los mandamientos y permanecerás fiel a su voluntad.
- 16
Él te ha puesto delante fuego y agua, extiende tu mano a lo que quieras.
- 17
Ante los hombres está la vida y la muerte, y a cada uno se le dará lo que prefiera.
- 18
Porque grande es la sabiduría del Señor, fuerte es su poder y lo ve todo.
- 19
Sus ojos miran a los que le temen, y conoce todas las obras del hombre.
- 20
A nadie obligó a ser impío, y a nadie dio permiso para pecar.