Libros sapienciales y poéticos
Eclesiástico
- 1
El que teme al Señor no sufrirá desgracias, e incluso en la prueba será liberado.
- 2
El hombre sabio no aborrece la ley, pero el que finge observarla es como nave en tempestad.
- 3
El que es inteligente confía en la ley, se fía de ella como de un oráculo.
- 4
Prepara tu discurso y así serás escuchado, ordena tus ideas y luego responde.
- 5
Rueda de carro es el sentimiento del necio, su razonamiento como eje que da vueltas.
- 6
El amigo burlón es como un caballo en celo, relincha bajo cualquier jinete.
- 7
¿Por qué un día es más importante que otro, si todos los días del año reciben la misma luz del sol?
- 8
La mente del Señor los ha diferenciado, estableciendo distintas estaciones y fiestas.
- 9
A unos los ensalzó y santificó, a otros los hizo días ordinarios.
- 10
Así todos los humanos provienen del polvo, de la tierra fue creado Adán.
- 11
El Señor los ha diferenciado con su gran sabiduría, y ha diversificado sus caminos.
- 12
A unos los bendijo y ensalzó, los santificó y los puso junto a sí; a otros los maldijo y humilló y los derribó de su puesto.
- 13
Como la arcilla en manos de alfarero, que la modela según su voluntad, así los humanos en manos de su Hacedor, que da a cada uno según su criterio.
- 14
Frente al mal está el bien, frente a la muerte, la vida; así, frente al piadoso, el pecador.
- 15
Observa, pues, todas las obras del Altísimo, de dos en dos, una frente a otra.
- 16
También yo, el último, he estado vigilando, como rebuscador tras los vendimiadores.
- 17
Con la bendición del Señor he ido por delante como el que rebusca tras los que vendimian.
- 18
Mirad que no he trabajado solo para mí, sino para todos los que buscan la instrucción.
- 19
Escuchadme, grandes del pueblo, jefes de la asamblea, prestad oído.
- 20
A hijo y mujer, a hermano y amigo no des poder sobre ti mientras vivas. No des a otros tus riquezas, no sea que, arrepentido, tengas que suplicarles.
- 21
Mientras vivas y no te falte el aliento, no te entregues en manos de otro.
- 22
Mejor es que tus hijos te pidan, que estar a merced de ellos.
- 23
Sé dueño de todos tus asuntos, no dejes que se manche tu reputación.
- 24
Cuando se acaben los días de tu vida, a la hora de la muerte, reparte tu herencia.
- 25
Al asno, forraje, palo y carga, al criado, pan, disciplina y trabajo.
- 26
Haz trabajar al siervo y encontrarás descanso, deja libres sus manos y buscará la libertad.
- 27
Yugo y riendas doblegan el cuello, al mal criado, azotes y castigos.
- 28
Hazle trabajar para que no esté ocioso, que la ociosidad enseña muchos vicios.
- 29
Oblígale a trabajar como le corresponde, y si no obedece, pon cepos en sus pies.
- 30
Pero no te excedas con nadie, ni hagas nada injustamente.
- 31
Si tienes un criado, trátalo como a ti mismo, porque con sangre lo adquiriste.
- 32
Si tienes un criado, trátalo como a un hermano, porque lo necesitas como a ti mismo.
- 33
Si le maltratas y se marcha, ¿por qué camino irás a buscarlo?