Libros sapienciales y poéticos
Eclesiástico
- 1
Si haces el bien, mira a quién, y sacarás provecho de tus favores.
- 2
Haz bien al piadoso y obtendrás recompensa, si no de él mismo, al menos del Altísimo.
- 3
Ningún beneficio para el que persiste en el mal, ni para quien se niega a hacer limosna.
- 4
Da al que es piadoso, pero no ayudes al pecador.
- 5
Haz el bien al humilde, pero no des nada al malvado; niégale el pan, no se lo des, porque podría utilizarlo para dominarte, y tú recibirías el doble de mal por el bien que le habrías hecho.
- 6
Que también el Altísimo odia a los pecadores, y se vengará de los malvados; los protege en vistas al día de su castigo.
- 7
Da al que es bueno, pero no ayudes al pecador.
- 8
No se conoce al amigo en la prosperidad, ni se oculta al enemigo en la adversidad.
- 9
Cuando uno prospera, sus enemigos se entristecen, pero en la adversidad, hasta su amigo lo abandona.
- 10
No te fíes nunca de tu enemigo, pues su maldad es como bronce que se oxida.
- 11
Aunque se haga el humilde y camine con la cabeza baja, ten cuidado y desconfía de él. Compórtate con él como quien pule un espejo, y verás que la herrumbre no lo corroe del todo.
- 12
No lo pongas junto a ti, no sea que te derribe y te quite el puesto. No lo sientes a tu derecha, no sea que pretenda ocupar tu asiento, y que al final comprendas mis palabras y te pese recordar mis consejos.
- 13
¿Quién se compadece del encantador mordido por la serpiente y de todos los que se acercan a las fieras?
- 14
Lo mismo le ocurre al que anda con el pecador y se enreda con sus pecados.
- 15
Por un tiempo el pecador permanecerá contigo, pero si sucumbes, no te soportará.
- 16
El enemigo habla con labios melosos, pero en su corazón trama cómo arrojarte a la fosa. El enemigo tiene lágrimas en los ojos, pero llegada la ocasión, no se saciará de verter sangre.
- 17
Si te ocurre una desgracia, allí lo encontrarás y, fingiendo ayudarte, te pondrá la zancadilla.
- 18
Meneará la cabeza, aplaudirá, hablará largo rato entre dientes y cambiará de cara.