Libros sapienciales y poéticos
Eclesiástico
- 1
Dichoso el hombre que no ha faltado de palabra, ni sufre remordimientos por sus pecados.
- 2
Dichoso aquel cuya conciencia nada le reprocha, ni ha perdido la esperanza.
- 3
No es buena la riqueza para el mezquino, y al avaro, ¿de qué le sirve el dinero?
- 4
El que con privaciones acumula, para otros acumula, y de sus bienes otros disfrutarán.
- 5
El que es tacaño consigo mismo, ¿con quién será generoso?, ni siquiera disfruta de sus propios bienes.
- 6
Nadie peor que el avaro consigo mismo, esa es la paga de su maldad.
- 7
Si hace algo bueno es por descuido y al final manifiesta su maldad.
- 8
El hombre avaricioso es malvado, desvía la mirada y desprecia a los demás.
- 9
El codicioso nunca está satisfecho con su suerte, pues la codicia malsana seca el alma.
- 10
El tacaño hasta el pan escatima, y en su propia mesa pasa hambre.
- 11
Hijo, en cuanto te sea posible, cuida de ti mismo y presenta dignamente tus ofrendas al Señor.
- 12
Recuerda que la muerte no puede tardar, y que el decreto del abismo no te ha sido revelado.
- 13
Antes de morir, haz el bien a tu amigo, según tus posibilidades, sé generoso con él.
- 14
No te prives de pasar un día feliz, no dejes escapar un deseo legítimo.
- 15
¿No dejarás a otro el fruto de tu trabajo y de tus fatigas, para que se lo repartan a suertes?
- 16
Da y recibe, disfruta de la vida, porque en el abismo no hay que esperar satisfacciones.
- 17
Todo viviente envejece como un vestido, pues es ley eterna que hay que morir.
- 18
Como las hojas verdes de un árbol frondoso, que unas caen y otras brotan, así las generaciones de carne y sangre: unas mueren y otras nacen.
- 19
Toda obra corruptible desaparece, y su autor se va con ella.
- 20
Dichoso el hombre que se aplica a la sabiduría y razona con su inteligencia.
- 21
Dichoso el que presta atención a sus caminos y se fija en sus secretos;
- 22
sale en su busca como un cazador y se pone al acecho en sus caminos;
- 23
se asoma a sus ventanas y a sus puertas escucha;
- 24
acampa muy cerca de su casa y clava una estaca en sus muros;
- 25
monta su tienda junto a ella y acampa en morada apacible;
- 26
pone sus hijos a su abrigo y bajo sus ramas se cobija;
- 27
a su sombra se protege del calor y habita al reparo de su gloria.