Evangelios
Mateo
- 1
Cuando salió Jesús del templo y caminaba, se le acercaron sus discípulos, que le señalaron las edificaciones del templo,
- 2
y él les dijo: «¿Veis todo esto? En verdad os digo que será destruido sin que quede allí piedra sobre piedra».
- 3
Estaba sentado en el monte de los Olivos y se le acercaron los discípulos en privado y le dijeron: «¿Cuándo sucederán estas cosas y cuál será el signo de tu venida y del fin de los tiempos?».
- 4
Jesús les respondió y dijo: «Estad atentos a que nadie os engañe,
- 5
porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: “Yo soy el Mesías”, y engañarán a muchos.
- 6
Vais a oír hablar de guerras y noticias de guerra. Cuidado, no os alarméis, porque todo esto ha de suceder, pero todavía no es el final.
- 7
Se levantará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá hambre, epidemias y terremotos en diversos lugares;
- 8
todo esto será el comienzo de los dolores.
- 9
Os entregarán al suplicio y os matarán, y por mi causa os odiarán todos los pueblos.
- 10
Entonces muchos se escandalizarán y se traicionarán mutuamente, y se odiarán unos a otros.
- 11
Aparecerán muchos falsos profetas y engañarán a mucha gente,
- 12
y, al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría;
- 13
pero el que persevere hasta el final se salvará.
- 14
Y se anunciará el evangelio del reino en todo el mundo como testimonio para todas las gentes, y entonces vendrá el fin.
- 15
Cuando veáis la abominación de la desolación, anunciada por el profeta Daniel, erigida en el lugar santo (el que lee que entienda),
- 16
entonces los que vivan en Judea huyan a los montes,
- 17
el que esté en la azotea no baje a recoger nada en casa
- 18
y el que esté en el campo no vuelva a recoger el manto.
- 19
¡Ay de las que estén encintas o criando en aquellos días!
- 20
Orad para que la huida no suceda en invierno o en sábado.
- 21
Porque habrá una gran tribulación como jamás ha sucedido desde el principio del mundo hasta hoy, ni la volverá a haber.
- 22
Y si no se acortan aquellos días, nadie podrá salvarse. Pero en atención a los elegidos se abreviarán aquellos días.
- 23
Y si alguno entonces os dice: “El Mesías está aquí o allí”, no le creáis,
- 24
porque surgirán falsos mesías y falsos profetas, y harán signos y portentos para engañar, si fuera posible, incluso a los elegidos.
- 25
Os he prevenido.
- 26
Si os dicen: “Está en el desierto”, no salgáis; “En los aposentos”, no les creáis.
- 27
Pues como el relámpago aparece en el oriente y brilla hasta el occidente, así será la venida del Hijo del hombre.
- 28
Donde está el cadáver, allí se reunirán los buitres.
- 29
Inmediatamente después de la angustia de aquellos días, el sol se oscurecerá, la luna perderá su resplandor, las estrellas caerán del cielo y los astros se tambalearán.
- 30
Entonces aparecerá en el cielo el signo del Hijo del hombre. Todas las razas del mundo harán duelo y verán venir al Hijo del hombre sobre las nubes del cielo con gran poder y gloria.
- 31
Enviará a sus ángeles con un gran toque de trompeta y reunirán a sus elegidos de los cuatro vientos, de un extremo al otro del cielo.
- 32
Aprended de esta parábola de la higuera: cuando las ramas se ponen tiernas y brotan las yemas, deducís que el verano está cerca;
- 33
pues cuando veáis todas estas cosas, sabed que él está cerca, a la puerta.
- 34
En verdad os digo que no pasará esta generación sin que todo suceda.
- 35
El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.
- 36
En cuanto al día y la hora, nadie lo conoce, ni los ángeles de los cielos ni el Hijo, sino solo el Padre.
- 37
Cuando venga el Hijo del hombre, pasará como en tiempo de Noé.
- 38
En los días antes del diluvio, la gente comía y bebía, se casaban los hombres y las mujeres tomaban esposo, hasta el día en que Noé entró en el arca;
- 39
y cuando menos lo esperaban llegó el diluvio y se los llevó a todos; lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre:
- 40
dos hombres estarán en el campo, a uno se lo llevarán y a otro lo dejarán;
- 41
dos mujeres estarán moliendo, a una se la llevarán y a otra la dejarán.
- 42
Por tanto, estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor.
- 43
Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría que abrieran un boquete en su casa.
- 44
Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre.
- 45
¿Quién es el criado fiel y prudente, a quien el señor encarga de dar a la servidumbre la comida a sus horas?
- 46
Bienaventurado ese criado, si el señor, al llegar, lo encuentra portándose así.
- 47
En verdad os digo que le confiará la administración de todos sus bienes.
- 48
Pero si dijere aquel mal siervo para sus adentros: “Mi señor tarda en llegar”,
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y empieza a pegar a sus compañeros, y a comer y a beber con los borrachos,
- 50
el día y la hora que menos se lo espera, llegará el amo
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y lo castigará con rigor y le hará compartir la suerte de los hipócritas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.