Evangelios
Mateo
- 1
En aquel momento, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: «¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?».
- 2
Él llamó a un niño, lo puso en medio
- 3
y dijo: «En verdad os digo que, si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.
- 4
Por tanto, el que se haga pequeño como este niño, ese es el más grande en el reino de los cielos.
- 5
El que acoge a un niño como este en mi nombre me acoge a mí.
- 6
Al que escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le colgasen una piedra de molino al cuello y lo arrojasen al fondo del mar.
- 7
¡Ay del mundo por los escándalos! Es inevitable que sucedan escándalos, ¡pero ay del hombre por el que viene el escándalo!
- 8
Si tu mano o tu pie te induce a pecar, córtatelo y arrójalo de ti. Más te vale entrar en la vida manco o cojo que con las dos manos o los dos pies ser arrojado al fuego eterno.
- 9
Y si tu ojo te induce a pecar, sácalo y arrójalo de ti. Más te vale entrar en la vida con un solo ojo que con los dos ser arrojado a la gehenna del fuego.
- 10
Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en los cielos el rostro de mi Padre celestial.
- 11
[Pues el Hijo del hombre ha venido a salvar lo que estaba perdido.]
- 12
¿Qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en los montes y va en busca de la perdida?
- 13
Y si la encuentra, en verdad os digo que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado.
- 14
Igualmente, no es voluntad de vuestro Padre que está en el cielo que se pierda ni uno de estos pequeños.
- 15
Si tu hermano peca contra ti, repréndelo estando los dos a solas. Si te hace caso, has salvado a tu hermano.
- 16
Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos.
- 17
Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un pagano o un publicano.
- 18
En verdad os digo que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en los cielos, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en los cielos.
- 19
Os digo, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre que está en los cielos.
- 20
Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos».
- 21
Acercándose Pedro a Jesús le preguntó: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?».
- 22
Jesús le contesta: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.
- 23
Por esto, se parece el reino de los cielos a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus criados.
- 24
Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos.
- 25
Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así.
- 26
El criado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: “Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo”.
- 27
Se compadeció el señor de aquel criado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda.
- 28
Pero al salir, el criado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba diciendo: “Págame lo que me debes”.
- 29
El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba diciendo: “Ten paciencia conmigo y te lo pagaré”.
- 30
Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía.
- 31
Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido.
- 32
Entonces el señor lo llamó y le dijo: “¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo rogaste.
- 33
¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?”.
- 34
Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda.
- 35
Lo mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si cada cual no perdona de corazón a su hermano».