Pentateuco
Deuteronomio
- 1
Observaréis cuidadosamente todos los preceptos que yo os mando hoy, para que viváis, os multipliquéis y entréis a tomar posesión de la tierra que el Señor prometió con juramento a vuestros padres.
- 2
Recuerda todo el camino que el Señor, tu Dios, te ha hecho recorrer estos cuarenta años por el desierto, para afligirte, para probarte y conocer lo que hay en tu corazón: si observas sus preceptos o no.
- 3
Él te afligió, haciéndote pasar hambre, y después te alimentó con el maná, que tú no conocías ni conocieron tus padres, para hacerte reconocer que no solo de pan vive el hombre, sino que vive de todo cuanto sale de la boca de Dios.
- 4
Tus vestidos no se han gastado ni se te han hinchado los pies durante estos cuarenta años.
- 5
Reconoce, pues, en tu corazón, que el Señor, tu Dios, te ha corregido, como un padre corrige a su hijo,
- 6
para que observes los preceptos del Señor, tu Dios, sigas sus caminos y lo temas.
- 7
Cuando el Señor, tu Dios, te introduzca en la tierra buena, tierra de torrentes, de fuentes y veneros que manan en el monte y la llanura,
- 8
tierra de trigo y cebada, de viñas, higueras y granados, tierra de olivares y de miel,
- 9
tierra en que no comerás tasado el pan, en que no carecerás de nada, tierra que lleva hierro en sus rocas y de cuyos montes sacarás cobre,
- 10
entonces comerás hasta saciarte, y bendecirás al Señor, tu Dios, por la tierra buena que te ha dado.
- 11
Guárdate de olvidar al Señor, tu Dios, no observando sus preceptos, sus mandatos y sus decretos que yo te mando hoy.
- 12
No sea que, cuando comas hasta saciarte, cuando edifiques casas hermosas y las habites,
- 13
cuando críen tus reses y ovejas, aumenten tu plata y tu oro, y abundes en todo,
- 14
se engría tu corazón y olvides al Señor, tu Dios, que te sacó de la tierra de Egipto, de la casa de esclavitud,
- 15
que te hizo recorrer aquel desierto inmenso y terrible, con serpientes abrasadoras y alacranes, un sequedal sin una gota de agua, que sacó agua para ti de una roca de pedernal;
- 16
que te alimentó en el desierto con un maná que no conocían tus padres, para afligirte y probarte, y para hacerte el bien al final.
- 17
Y no pienses: “Por mi fuerza y el poder de mi brazo me he creado estas riquezas”.
- 18
Acuérdate del Señor, tu Dios: que es él quien te da la fuerza para adquirir esa riqueza, a fin de mantener la alianza que juró a tus padres, como lo hace hoy.
- 19
Si olvidas al Señor, tu Dios, y vas en pos de otros dioses y les das culto, postrándote ante ellos, yo os aseguro hoy que pereceréis sin remedio.
- 20
Lo mismo que las naciones que el Señor va a destruir ante vosotros así os destruirá también a vosotros, por no haber obedecido la voz de vuestro Dios.