Pentateuco
Deuteronomio
- 1
Estos son los mandatos y decretos que debéis observar y cumplir en la tierra que el Señor, Dios de tus padres, va a darte en posesión, mientras dure vuestra vida sobre la tierra.
- 2
Debéis destruir por completo todos los lugares donde las naciones que vais a desposeer han dado culto a sus dioses: en lo alto de los montes, en las colinas y bajo todo árbol frondoso.
- 3
Demoleréis sus altares, destrozaréis sus estelas, prenderéis fuego a sus postes, derribaréis las imágenes de sus dioses y borraréis su nombre de aquel lugar.
- 4
No os comportaréis así con el Señor, vuestro Dios,
- 5
sino que buscaréis el lugar que el Señor vuestro Dios eligiere de entre todas vuestras tribus para poner allí su nombre y morar en él, e iréis allí
- 6
y allí llevaréis vuestros holocaustos y vuestros sacrificios de comunión, vuestros diezmos y vuestras contribuciones, vuestros votos y vuestras ofrendas voluntarias, y los primogénitos de vuestro ganado mayor y menor.
- 7
Allí comeréis, vosotros y vuestras familias, en presencia del Señor, vuestro Dios, y os regocijaréis por todas las empresas que el Señor, tu Dios, haya bendecido.
- 8
No haréis cada uno lo que le parece bien, como nosotros hacemos hoy aquí,
- 9
porque todavía no habéis entrado en el lugar de descanso, en la heredad que el Señor, tu Dios, te da.
- 10
Cuando paséis el Jordán y habitéis en la tierra que el Señor, vuestro Dios, os dé en heredad y os conceda descanso de vuestros enemigos de alrededor y viváis tranquilos,
- 11
llevaréis todo lo que yo os mando al lugar que eligiere el Señor, vuestro Dios, para que more allí su nombre: vuestros holocaustos y vuestros sacrificios de comunión, vuestros diezmos y vuestras contribuciones, y lo más selecto de los votos que hayáis hecho al Señor,
- 12
y os regocijaréis en presencia del Señor, vuestro Dios, vosotros, vuestros hijos y vuestras hijas, vuestros siervos y vuestras siervas, y el levita que vive en vuestras ciudades, pues él no tiene porción ni heredad como vosotros.
- 13
Guárdate de ofrecer tus holocaustos en cualquier lugar que veas,
- 14
sino solo en el lugar que el Señor elija en una de tus tribus. Allí ofrecerás tus holocaustos y allí harás todo lo que te mando
- 15
Sin embargo, siempre que lo desees, podrás matar y comer carne en todas tus ciudades, de acuerdo con la bendición que el Señor, tu Dios, te haya concedido; podrán comerla el impuro y el puro, como si fuesen gacela o ciervo.
- 16
Pero no comeréis la sangre, sino que la derramaréis por tierra como el agua.
- 17
No podrás comer en tus ciudades el diezmo de tu grano, de tu mosto y de tu aceite, ni los primogénitos de tu ganado mayor o menor, ni ninguno de los votos que hayas ofrecido, ni tus ofrendas voluntarias, ni tus contribuciones,
- 18
sino que lo comerás en presencia del Señor, tu Dios, en el lugar que el Señor, tu Dios, elija —tú, tu hijo y tu hija, tu siervo y tu sierva y el levita que vive en tus ciudades— y te regocijarás en presencia el Señor, tu Dios, por todas tus empresas.
- 19
Guárdate de abandonar al levita mientras dure tu vida en la tierra.
- 20
Cuando el Señor, tu Dios, ensanche tus fronteras, según te ha prometido, y digas: “quiero comer carne” —porque deseas comer carne—, cómela siempre que lo desees.
- 21
Si te queda lejos el lugar que el Señor, tu Dios, elija para poner allí su nombre, matarás del ganado mayor y menor que el Señor te dé, según te ha mandado, y comerás en tus ciudades siempre que lo desees.
- 22
Lo mismo que se come la gacela y el ciervo, así lo comerás. Pueden comerlo juntos el puro y el impuro.
- 23
Guárdate de comer la sangre, porque la sangre es la vida, y no comerás la vida con la carne.
- 24
No la comas, derrámala por tierra como el agua.
- 25
No la comas, para que os vaya bien a ti y a tus hijos después de ti, porque haces lo recto a los ojos del Señor.
- 26
Las cosas sagradas que tengas y tus ofrendas votivas tómalas y llévalas al lugar que haya elegido el Señor.
- 27
De tus holocaustos, ofrecerás la carne y la sangre sobre el altar del Señor, tu Dios; en cambio, de tus sacrificios de comunión, derramarás la sangre sobre el altar del Señor, tu Dios, y comerás la carne.
- 28
Observa y cumple todas estas palabras que yo te mando hoy, para que os vaya bien a ti y a tus hijos después de ti perpetuamente, por haber hecho lo bueno y lo recto a los ojos del Señor, tu Dios.
- 29
Cuando el Señor, tu Dios, destruya ante ti a las naciones adonde vas a entrar para apoderarte de ellas, y cuando te apoderes de ellas y habites en su territorio,
- 30
guárdate de dejarte atraer por ellas, después de haberlas quitado de tu presencia, y no indagues acerca de sus dioses, diciendo: “Lo mismo que adoraban estas naciones a sus dioses, así haré también yo”.
- 31
Tú no harás lo mismo con el Señor, tu Dios, porque ellos han hecho en honor de sus dioses todo lo que abomina y detesta el Señor; incluso prendieron fuego a sus hijos e hijas en honor de sus dioses.