Pentateuco
Deuteronomio
- 1
No inmolarás al Señor, tu Dios, un buey o un cordero que tenga cualquier falta o defecto, pues esto es una abominación para el Señor, tu Dios.
- 2
Si en medio de ti, en alguna de las ciudades que el Señor, tu Dios, te va a dar, se encuentra un hombre o una mujer que hace el mal a los ojos del Señor, tu Dios, quebrantando su alianza,
- 3
y que va a servir a otros dioses y se postra ante ellos, o ante el sol, la luna o todo el ejército del cielo, cosa que yo no he mandado,
- 4
y te informan de ello o lo oyes, investigarás a fondo. Si es verdad y se confirma el hecho de que se ha cometido tal abominación en Israel,
- 5
sacarás a las puertas de tu ciudad a ese hombre o a esa mujer que han cometido esa mala acción, y lapidarás al hombre o a la mujer hasta que mueran.
- 6
Solo por la declaración de dos o tres testigos se ajusticiará al reo de muerte; no se le ajusticiará por la declaración de un solo testigo.
- 7
La mano de los testigos será la primera contra él para hacerlo morir, y después la mano de todo el pueblo. Así extirparás el mal de en medio de ti.
- 8
Si te resulta demasiado difícil juzgar un caso de homicidio, de litigio o de lesiones —casos litigiosos en tus ciudades—, te levantarás y subirás al lugar que elija el Señor, tu Dios,
- 9
y acudirás a los sacerdotes levitas y al juez que estén en funciones por aquellos días y les consultarás y te indicarán el veredicto.
- 10
Has de ajustarte al veredicto que te indiquen en aquel lugar que elija el Señor, y has de observar y cumplir cuanto te enseñen.
- 11
Te ajustarás a la ley que te den y al veredicto que te dicten, sin apartarte a derecha ni a izquierda.
- 12
El que por arrogancia no escuche al sacerdote, puesto allí para servir al Señor, tu Dios, o al juez, ese hombre morirá. Así extirparás el mal de Israel,
- 13
y todo el pueblo lo oirá y temerá, y nadie volverá a proceder con arrogancia.
- 14
Cuando entres en la tierra que el Señor, tu Dios, te va a dar, la tomes en posesión y habites en ella, si dices: “Voy a poner sobre mí un rey, como todas las naciones que me rodean”,
- 15
podrás poner sobre ti un rey que elija el Señor, tu Dios. De entre tus hermanos, pondrás un rey sobre ti; no pondrás sobre ti un extranjero, que no sea hermano tuyo.
- 16
Pero él no poseerá muchos caballos ni hará volver al pueblo a Egipto para aumentar sus caballos, pues el Señor os ha dicho: “No volveréis jamás por ese camino”.
- 17
No poseerá muchas mujeres, para que no se descarríe su corazón, ni atesorará demasiada plata y oro.
- 18
Cuando se siente sobre su trono real, se hará escribir en un libro una copia de esta ley que conservan los sacerdotes levitas.
- 19
La tendrá consigo y la leerá todos los días de su vida, para que aprenda a temer al Señor, su Dios, observando todas las palabras de esta ley y todos estos mandatos para cumplirlos.
- 20
Así no se engreirá su corazón sobre sus hermanos ni se apartará de este precepto a derecha ni a izquierda, y él y su hijos prolongarán los días de su reinado en medio de Israel.