Pentateuco
Génesis
- 1
A la mañana siguiente, Labán madrugó, besó a sus nietos y a sus hijas y los bendijo. Después se volvió a su casa.
- 2
Jacob siguió su camino y se encontró con unos ángeles de Dios.
- 3
Al verlos, dijo: «Este es el campamento de Dios». Y llamó aquel lugar Majanáin.
- 4
Jacob envió mensajeros por delante a su hermano Esaú, a la tierra de Seír, al campo de Edón,
- 5
con este mensaje: «Decid a mi señor Esaú: “Esto dice tu siervo Jacob: He estado viviendo con Labán, deteniéndome allí hasta ahora.
- 6
Tengo bueyes, asnos, ovejas, siervos y siervas; he enviado a informar a mi señor, para obtener su favor”».
- 7
Los mensajeros volvieron a Jacob y le dijeron: «Hemos ido adonde tu hermano Esaú y él mismo viene a tu encuentro con cuatrocientos hombres».
- 8
Jacob sintió mucho miedo y angustia, y dividió en dos campamentos su gente, sus ovejas, vacas y camellos,
- 9
pues pensó: «Si Esaú llega a un campamento y lo destruye, se salvará el otro».
- 10
Luego dijo Jacob: «Dios de mi padre Abrahán y Dios de mi padre Isaac, Señor que me dijiste: “Vuelve a tu tierra nativa que yo seré bueno contigo”;
- 11
no merezco los favores ni la lealtad con que has tratado a tu siervo, pues con un bastón crucé este Jordán y ahora vuelvo con dos campamentos.
- 12
Líbrame de la mano de mi hermano, de la mano de Esaú, pues temo que venga y mate a las madres con los hijos.
- 13
Pues tú me dijiste: “Yo seré muy bueno contigo, haré tu descendencia como la arena del mar, tan numerosa que no se puede contar”».
- 14
Y paso alli la noche . Después, de lo que tenía a mano, escogió un regalo para su hermano Esaú:
- 15
doscientas cabras y veinte machos cabríos, doscientas ovejas y veinte carneros,
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treinta camellas de leche con sus crías, cuarenta vacas y diez bueyes, veinte asnas y diez asnos.
- 17
Y se los confió a sus criados, cada rebaño por separado, y les dijo: «Id delante de mí, dejando un espacio entre cada rebaño».
- 18
Al primero le dio esta orden: «Cuando te encuentre mi hermano Esaú y te pregunte: “¿De quién eres, a dónde vas, para quién es eso que llevas?”,
- 19
responderás: “Es de tu siervo Jacob, un regalo que envía a mi señor Esaú; y él viene también detrás de nosotros”».
- 20
Al segundo, al tercero y a todos los que llevaban los rebaños, les dio esta orden: «En los mismos términos hablaréis a Esaú cuando lo encontréis.
- 21
Aseguraos de decirle: “Mira, también tu siervo Jacob viene detrás de nosotros”». Pues pensaba: «Le calmaré con el regalo que va por delante y luego le veré; quizá me ponga buena cara».
- 22
Mandó, pues, el regalo por delante y él pasó aquella noche en el campamento.
- 23
Todavía de noche se levantó Jacob, tomó a las dos mujeres, las dos criadas y los once hijos, y cruzó el vado de Yaboc.
- 24
Después de tomarlos y hacerles pasar el torrente, hizo pasar cuanto poseía.
- 26
Y viendo que no podía a Jacob, le tocó la articulación del muslo y se la dejó tiesa mientras peleaba con él.
- 27
El hombre le dijo: «Suéltame, que llega la aurora». Jacob respondió: «No te soltaré hasta que me bendigas».
- 28
Él le preguntó: «¿Cómo te llamas?». Contestó: «Jacob».
- 29
Le replicó: «Ya no te llamarás Jacob, sino Israel, porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido».
- 30
Jacob, a su vez, preguntó: «Dime tu nombre». Respondió: «¿Por qué me preguntas mi nombre?». Y le bendijo.
- 31
Jacob llamó aquel lugar Penuel, pues se dijo: «He visto a Dios cara a cara y he quedado vivo».
- 32
Cuando atravesaba Penuel, salía el sol y él iba cojeando del muslo.
- 33
Por eso los hijos de Israel hasta hoy no comen el tendón de la articulación del muslo, porque Jacob fue herido en dicho tendón del muslo.