Pentateuco
Génesis
- 1
Jacob oyó que los hijos de Labán decían: «Jacob se ha apoderado de todo lo de nuestro padre y a costa de nuestro padre ha hecho toda esa fortuna».
- 2
Jacob observó el gesto de Labán y vio que ya no se portaba con él como antes.
- 3
El Señor dijo a Jacob: «Vuelve a la tierra de tus padres, donde naciste, y yo estaré contigo».
- 4
Entonces Jacob hizo venir a Raquel y Lía al campo de los rebaños
- 5
y les dijo: «Vengo observando el gesto de vuestro padre y ya no se porta conmigo como antes, pero el Dios de mi padre está conmigo.
- 6
Vosotras sabéis que he servido a vuestro padre con toda mi fuerza;
- 7
pero vuestro padre me ha engañado y me ha cambiado diez veces el salario, aunque Dios no le ha permitido perjudicarme.
- 8
Si él decía: “Las reses manchadas serán tu salario”, todo el rebaño paría crías manchadas; y si decía: “Las reses rayadas serán tu salario”, todo el rebaño paría crías rayadas.
- 9
Así Dios le ha quitado el rebaño a vuestro padre y me lo ha dado a mí.
- 10
Una vez, durante el tiempo en que se aparea el ganado, vi en sueños que todos los machos que se apareaban eran rayados, moteados y manchados.
- 11
El ángel de Dios me llamó en sueños: “Jacob”; yo respondí: “Aquí estoy”.
- 12
Él dijo: “Alza la vista y verás que todos los machos que se aparean son rayados, moteados y manchados; es que yo he visto todo lo que Labán te ha hecho.
- 13
Yo soy el Dios de Betel, donde ungiste una estela y me hiciste un voto. Ahora levántate, sal de esta tierra y vuelve a tu tierra nativa”».
- 14
Raquel y Lía respondieron: «¿Tenemos aún parte o herencia en la casa de nuestro padre?
- 15
¿No nos trata como a extranjeras? Nos ha vendido y ha gastado nuestro dinero.
- 16
En realidad, toda la riqueza que Dios le ha quitado a nuestro padre era nuestra y de nuestros hijos. Por tanto, haz todo lo que Dios te ha dicho».
- 17
Jacob se levantó, montó a sus hijos y a sus mujeres en los camellos,
- 18
y se llevó todo su ganado y todas las posesiones que había adquirido —el ganado de su propiedad que había adquirido en Padán Arán— y se dirigió a la casa de su padre Isaac, en tierra de Canaán.
- 19
Labán había ido a esquilar el ganado y Raquel robó los amuletos de su padre
- 20
Jacob había embaucado a Labán el arameo, encubriéndole su intención de huir.
- 21
Así que huyó con todas sus pertenencias y cruzó el río en dirección a la montaña de Galaad.
- 22
Al tercer día comunicaron a Labán que Jacob había huido.
- 23
Él tomó a sus parientes consigo y le persiguió durante siete jornadas, hasta que le dio alcance en las montaña de Galaad.
- 24
Pero aquella noche Dios se le apareció a Labán el arameo en sueños y le dijo: «Guárdate de hablar nada con Jacob, ni bueno ni malo».
- 25
Labán alcanzó a Jacob, cuando este había plantado su tienda en la montaña; y Labán plantó sus tiendas en la montaña de Galaad.
- 26
Labán dijo a Jacob: «¿Qué has hecho? ¿Por qué me has embaucado y te has llevado a mis hijas como cautivas de guerra?
- 27
¿Por qué has huido furtivamente, y me engañaste, sin decirme nada? Yo te habría despedido con alegría y con cánticos, con panderetas y cítaras.
- 28
Ni siquiera me dejaste dar un beso a mis hijas y a mis nietos. Te has portado neciamente.
- 29
En mi poder está haceros daño, pero el Dios de tu padre me dijo anoche: “Cuídate de meterte con Jacob en cualquier sentido”.
- 30
Ahora bien, si te has marchado porque añorabas la casa paterna, ¿por qué me has robado a mis dioses?».
- 31
Jacob respondió a Labán: «Tuve miedo, pues pensé que podías quitarme a tus hijas.
- 32
Eso sí, aquel a quien le encuentres tus dioses no quedará con vida. En presencia de nuestros parientes, registra lo que yo tengo y toma lo tuyo». Jacob no sabía que Raquel se los había robado.
- 33
Labán entró en la tienda de Jacob, en la de Lía y en la de las dos criadas, y no encontró nada. Salió de la tienda de Lía y entró en la de Raquel.
- 34
Entretanto, Raquel había tomado los amuletos, los había colocado en la silla del camello y se había sentado encima. Labán registró toda la tienda, sin encontrar nada.
- 35
Ella dijo a su padre: «No tome a mal mi señor el que no pueda levantarme en su presencia, pues me ha venido el período de las mujeres». Y así, aunque él buscó, no encontró los amuletos.
- 36
Entonces Jacob se irritó y comenzó a discutir con Labán. Dijo Jacob a Labán: «¿Qué crimen he cometido o cuál es mi culpa para que me acoses así?
- 37
Has registrado todas mis cosas, ¿qué has encontrado que pertenezca a tu casa? Ponlo aquí ante mis parientes y los tuyos, y ellos nos juzgarán a los dos.
- 38
Hace veinte años que estoy contigo: tus ovejas y tus cabras no han abortado, y no he comido los carneros de tu rebaño.
- 39
Nunca te traje una res despedazada; yo mismo la restituía. Me reclamabas lo robado de día y lo robado de noche.
- 40
Durante el día me devoraba el calor y por la noche el frío; y no conciliaba el sueño.
- 41
De los veinte años que he pasado en tu casa, catorce te he servido por tus dos hijas y otros seis por tu ganado; y tú has cambiado mi salario diez veces.
- 42
Si el Dios de mi padre, el Dios de Abrahán y el Protector de Isaac no hubiera estado conmigo, me habrías despedido con las manos vacías. Pero Dios se fijó en mi aflicción y fatiga y me ha hecho justicia anoche».
- 43
Labán respondió a Jacob: «Estas hijas son mis hijas, y estos hijos son mis hijos; mío es el rebaño, y todo lo que ves es mío. ¿Qué puedo hacer hoy por estas hijas mías y por los hijos que ellas dieron a luz?
- 44
Ahora ven, hagamos una alianza tú y yo, que sirva de testimonio entre los dos».
- 45
Jacob entonces tomó una piedra y la erigió como estela.
- 46
Luego dijo Jacob a sus parientes: «Recoged piedras». Ellos recogieron piedras, hicieron un montón y comieron sobre él.
- 47
Labán lo llamó Yegar Saadutá y Jacob lo llamó Galaad.
- 48
Labán dijo: «Este montón es hoy testimonio entre tú y yo». Por eso lo llamó Galaad.
- 49
También lo llamó Mispá, pues dijo: «Que el Señor vele entre tú y yo cuando nos hayamos separado el uno del otro.
- 50
Si maltratas a mis hijas o tomas otras mujeres aparte de mis hijas, aunque nadie lo vea, Dios será testigo entre tú y yo».
- 51
Dijo además Labán a Jacob: «Mira este montón y esta estela que he erigido entre tú y yo:
- 52
testigo sea este montón y testigo esta estela de que yo no traspasaré este montón hacia ti, ni tú traspasarás este montón ni esta estela hacia mí, con intenciones hostiles.
- 53
Que el Dios de Abrahán y el Dios de Najor (Dios de sus padres) juzgue entre nosotros». Y Jacob juró por el Protector de Isaac, su padre.
- 54
Luego Jacob ofreció un sacrificio en la montaña e invitó a sus parientes a comer. Comieron y pasaron la noche en la montaña.