Libros proféticos
Ezequiel
- 1
Luego me hizo volver al pórtico exterior del santuario que mira hacia oriente. Estaba cerrado.
- 2
El Señor me dijo: «Este pórtico permanecerá cerrado. No se abrirá nunca y nadie entrará por él, porque el Señor, Dios de Israel, ha entrado por él. Por eso quedará cerrado.
- 3
El príncipe, porque es príncipe, podrá sentarse allí para comer el pan en presencia del Señor. Entrará por el vestíbulo del pórtico y saldrá por el mismo camino».
- 4
Después me llevó por el pórtico septentrional hasta la fachada del templo. Vi que la Gloria del Señor llenaba el templo del Señor, y caí rostro en tierra.
- 5
El Señor me dijo: «Hijo de hombre: Presta atención, mira con tus ojos y escucha con tus oídos cuanto voy a decirte acerca de las prescripciones y leyes de la casa del Señor. Presta particular atención a las entradas y salidas del templo y del santuario.
- 6
Di a la casa rebelde de Israel: “Esto dice el Señor Dios: Ya son demasiadas las acciones detestables que habéis cometido, casa de Israel.
- 7
Profanabais mi casa, introduciendo en mi santuario extranjeros, incircuncisos de corazón e incircuncisos en la carne, mientras me ofrecíais como alimento grasa y sangre, y así quebrantabais mi alianza con todas vuestras acciones detestables.
- 8
En vez de atender vosotros al servicio de las cosas sagradas, habéis puesto a los extranjeros al servicio de mi santuario.
- 9
Por ello, así dice el Señor Dios: ‘Ningún extranjero, incircunciso de corazón e incircunciso en la carne, entrará en mi santuario; absolutamente ninguno de los extranjeros que viven con los hijos de Israel’.
- 10
Los levitas que se hayan alejado de mí cuando Israel se extravió lejos de mí, siguiendo a sus ídolos, cargarán con su culpa.
- 11
Tendrán en mi santuario el encargo de custodiar las puertas del templo y otros oficios: inmolarán las víctimas del holocausto y del sacrificio del pueblo y estarán a su servicio.
- 12
Por haberlos asistido cuando daban culto a los ídolos, y haber sido así ocasión de culpa para la casa de Israel, por eso, lo juro con la mano alzada —oráculo del Señor Dios—: cargarán con su culpa.
- 13
No podrán acercarse a mí para oficiar como sacerdotes, ni tocarán los objetos sagrados y santísimos. Cargarán con su vergüenza y con los actos detestables que cometieron.
- 14
Yo los pongo para servir en el templo en todos los trabajos que sean necesarios.
- 15
Al contrario, los sacerdotes levitas descendientes de Sadoc, que estuvieron al servicio de todo mi santuario cuando los hijos de Israel se alejaron de mí, ellos se acercarán para servirme, y estarán en mi presencia para ofrecerme la grasa y la sangre —oráculo del Señor Dios—.
- 16
Ellos entrarán en el santuario, se acercarán a mi mesa para servirme, y se encargarán de mi servicio.
- 17
Cuando entren por los pórticos del atrio interior, vestirán hábitos de lino. No llevarán vestidos de lana cuando oficien en los pórticos del atrio interior o en el templo.
- 18
Llevarán en la cabeza turbantes de lino y usarán calzones de lino, sin ceñirlos, para evitar el sudor.
- 19
Cuando salgan al atrio exterior, donde está el pueblo, se quitarán las vestiduras con las que hayan oficiado, y las dejarán en las cámaras del santuario. Se pondrán otros vestidos para no compartir con el pueblo la sacralidad de sus vestidos.
- 20
No se raparán la cabeza, pero tampoco se dejarán la cabellera, sino que la recortarán cuidadosamente.
- 21
Los sacerdotes no beberán vino cuando deban entrar en el atrio interior.
- 22
No tomarán por mujer a una viuda o a una mujer repudiada, sino a una virgen de la descendencia de Israel o a la viuda de un sacerdote.
- 23
Enseñarán a mi pueblo a distinguir entre sagrado y profano, y lo instruirán sobre lo puro y lo impuro.
- 24
En los pleitos harán de jueces. Darán sentencia según mis leyes; observarán mis disposiciones y preceptos para las fiestas y santificarán mis sábados.
- 25
No se acercarán a ningún cadáver, si no es el del padre, la madre, el hijo, la hija, el hermano o la hermana soltera, para no contaminarse.
- 26
Después de la purificación contarán siete días,
- 27
y cuando les corresponda ir al santuario, al atrio interior para oficiar en el santuario, ofrecerán un sacrificio penitencial —oráculo del Señor Dios—.
- 28
Tendrán ciertamente una heredad: yo soy su heredad. No les daréis ninguna otra posesión en Israel. Yo soy su posesión.
- 29
Se alimentarán de las ofrendas y de las víctimas que se inmolen por los pecados y por las culpas. A ellos pertenecen también todos los bienes que sean consagrados al exterminio en Israel.
- 30
Lo mejor de todas las primicias y de todos vuestros tributos será para los sacerdotes, así como las primicias de vuestra harina: las daréis al sacerdote para que la bendición descienda sobre vuestras casas.
- 31
Los sacerdotes no comerán de ningún ave o bestia muerta naturalmente o desgarrada por una fiera”».