Libros proféticos
Ezequiel
- 1
Me fue dirigida esta palabra del Señor:
- 2
«Hijo de hombre, entona una elegía sobre Tiro.
- 3
Dirás: Oh Tiro, señora de los puertos, mercado de las naciones para los numerosos pueblos de la costa, esto dice el Señor Dios: Tiro, tú decías: “Mi belleza es perfecta”.
- 4
Tus dominios se extendían hasta el corazón del mar, tus armadores hicieron perfecto tu diseño.
- 5
Con cipreses de Senir construyeron tu casco, de un cedro del Líbano tu mástil,
- 6
con robles de Basán tus remos. Tu cubierta era de ciprés, de las islas de Quitín, taraceado de marfil.
- 7
Eran un estandarte tus velas, de lino recamado de Egipto; el toldo, de púrpura y escarlata, de las costas de Elisá.
- 8
Habitantes de Sidón y de Arvad eran tus remeros, y gente experta de Tiro tus timoneles.
- 9
Peritos veteranos de Biblos reparaban tus averías. Todas las naves del mar y sus marineros comerciaban contigo.
- 10
Guerreros de Persia, Lidia y Libia estaban en tu ejército. Colgaban en ti el escudo y el yelmo, y aumentaban tu esplendor.
- 11
Gentes de Arvad, junto con tu ejército, sobre tus murallas en torno a la ciudad, y los de Gamad en tus torres, colgando sobre las murallas sus adargas, completaban tu magnificencia.
- 12
Tarsis traficaba contigo por tu abundante mercadería, te pagaba con plata y hierro, estaño y plomo.
- 13
Yaván, Tubal y Mesec comerciaban contigo y te daban a cambio esclavos y objetos de bronce.
- 14
Los de Bet Togarma te pagaban con caballos de tiro y de montar, y con mulos.
- 15
También los de Dedán comerciaban contigo. Numerosos países costeros eran tu mercado; pagaban con cuernos de marfil y madera de ébano.
- 16
Arán traficaba contigo por la abundancia de tus productos. Te pagaban con piedras preciosas, tejidos de púrpura, recamados y de lino, coral y rubíes.
- 17
Judá e Israel comerciaban contigo y te daban a cambio trigo de Minit, dulces, miel, aceite y bálsamo.
- 18
Damasco traficaba contigo con vino de Jelbón y lana de Sajar, por la abundancia de tus productos y tus muchas mercancías.
- 19
Vedán y Yaván, desde Uzal, te daban a cambio hierro forjado, canela y caña aromática por tus mercaderías.
- 20
Dedán comerciaba contigo con mantas de montar.
- 21
Arabia y los príncipes de Cadar traficaban contigo con corderos, carneros y machos cabríos.
- 22
Los mercaderes de Saba y de Ramá comerciaban contigo y te daban a cambio los mejores aromas, todo tipo de piedras preciosas y oro.
- 23
Jarán, Cané, Edén y los mercantes de Saba, Asiria y Quilmad comerciaban contigo.
- 24
Vestidos de lujo, mantos de púrpura recamados, tapetes multicolores, cuerdas bien trenzadas y resistentes pertenecían a su comercio.
- 25
Naves de Tarsis transportaban tus mercancías. Eras rica y opulenta en medio de los mares.
- 26
Tus remeros te llevaron a aguas tumultuosas y el viento del este te destrozó en alta mar.
- 27
Tu riqueza, tu comercio, tus mercancías, tus marineros, tus pilotos y calafateadores, tus comerciantes y tus guerreros con toda la tripulación se hundirán en medio del mar el día de tu naufragio.
- 28
Al grito de auxilio de tus marineros tiemblan las costas.
- 29
Todos los remeros, los marineros todos y los pilotos de mar saltarán de sus naves para quedarse en tierra.
- 30
Harán oír sus voces, gimiendo por ti amargamente, se echarán tierra sobre sus cabezas y se revolcarán en cenizas.
- 31
Se raparán la cabeza por tu causa, se vestirán de saco, llorarán con amargura, con amarga lamentación.
- 32
Entonarán sobre ti una elegía y cantarán una lamentación: “¿Quién fue jamás como Tiro, ahora silenciosa en la profundidad del mar?”.
- 33
Cuando desembarcabas tus mercancías saciabas a pueblos numerosos. Con tu riqueza opulenta y tu comercio enriquecías a los reyes de la tierra.
- 34
Ahora yaces destruida por el mar, en la profundidad de las aguas. Carga y tripulación se hundieron contigo.
- 35
Los habitantes de los países costeros se espantan de ti, sus reyes se estremecen de horror, el rostro descompuesto.
- 36
Los mercaderes de otros pueblos silban con desprecio: te has convertido en un motivo de espanto, has desaparecido para siempre».