Libros históricos
2 Samuel
- 1
Se encendió, una vez más, la cólera del Señor contra Israel e indujo a David contra ellos: «Anda, haz el censo de Israel y Judá».
- 2
El rey mandó entonces a Joab, jefe del ejército, que estaba a su lado: «Recorre todas las tribus de Israel, desde Dan a Berseba, y haz el censo del pueblo, para que sepa su número».
- 3
Joab le respondió: «Que el Señor, tu Dios, multiplique al pueblo por cien y lo puedan ver los ojos del rey, mi señor. Pero ¿para qué desea tal cosa el rey, mi señor?».
- 4
La palabra del rey prevaleció sobre Joab y los jefes del ejército y salieron de la presencia del rey para censar al pueblo de Israel.
- 5
Atravesaron el Jordán y acamparon en Aroer, al sur de la ciudad que hay en medio del valle de Gad, hacia Yazer.
- 6
Llegaron a Galaad y a los territorios de Tajtin y Jodsí. Llegaron a Dan y de allí dieron la vuelta hacia Sidón.
- 7
Llegaron a la ciudadela de Tiro y a todas las ciudades hivitas y cananeas. Y después salieron hacia el Negueb de Judá, hacia Berseba.
- 8
Recorrieron todo el país, y llegaron a Jerusalén al cabo de nueve meses y veinte días.
- 9
Joab entregó al rey el número del censo del pueblo: Israel contaba con ochocientos mil guerreros, que podían empuñar la espada y Judá con quinientos mil hombres.
- 10
Pero después, David sintió remordimiento por haber hecho el censo del pueblo. Y dijo al Señor: «He pecado gravemente por lo que he hecho. Ahora, Señor, perdona la falta de tu siervo, que ha obrado tan neciamente».
- 11
Al levantarse David por la mañana, el profeta Gad, vidente de David, recibió esta palabra del Señor:
- 12
«Ve y di a David: así dice el Señor. “Tres cosas te propongo. Elige una de ellas y la realizaré”».
- 13
Gad fue a ver a David y le notificó: «¿Prefieres que vengan siete años de hambre en tu país, o que tengas que huir durante tres meses ante tus enemigos, los cuales te perseguirán, o que haya tres días de peste en tu país? Ahora, reflexiona y decide qué he de responder al que me ha enviado».
- 14
David respondió a Gad: «¡Estoy en un gran apuro! Pero pongámonos en manos del Señor, cuya misericordia es enorme, y no en manos de los hombres».
- 15
El Señor mandó la peste a Israel desde la mañana hasta el plazo fijado. Murieron setenta y siete mil hombres del pueblo desde Dan hasta Berseba.
- 16
El ángel del Señor extendió su mano contra Jerusalén para asolarla. Pero el Señor se arrepintió del castigo y ordenó al ángel que asolaba al pueblo: «¡Basta! Retira ya tu mano». El ángel del Señor se encontraba junto a la era de Arauná, el jebuseo.
- 17
Al ver al ángel golpeando al pueblo, David suplicó al Señor: «Soy yo el que ha pecado y el que ha obrado mal. Pero ellos, las ovejas, ¿qué han hecho? Por favor, carga tu mano contra mí y contra la casa de mi padre».
- 18
Gad se presentó aquel día a David para decirle: «Sube y levanta un altar al Señor en la era de Arauná, el jebuseo».
- 19
David subió, conforme a la palabra de Gad, como había ordenado el Señor.
- 20
Arauná se asomó y vio al rey y a sus servidores subir hacía él. Entonces salió y se postró ante el rey, rostro a tierra.
- 21
Arauná preguntó: «¿Por qué ha venido el rey, mi señor, a ver a su siervo?». El rey contestó: «A comprarte la era, para edificar un altar al Señor y que se detenga la plaga sobre el pueblo».
- 22
Arauná le dijo: «Que el rey, mi señor, coja y ofrezca lo que le parezca bien. Ahí están los bueyes para el holocausto y los trillos y los arreos de los bueyes para la leña.
- 23
Arauná da todo esto al rey». Y añadió dirigiéndose al rey: «Que el Señor, tu Dios, te sea propicio».
- 24
El rey le contestó: «No, quiero comprarlo por su precio. No ofreceré de balde holocaustos al Señor, mi Dios». David compró la era y los bueyes por medio kilo de plata.
- 25
Construyó allí un altar al Señor y ofreció holocaustos y sacrificios pacíficos. El Señor tuvo compasión del país y cesó la plaga sobre Israel.