Corpus paulino
Hebreos
- 1
Temamos, no sea que, estando aún en vigor la promesa de entrar en su descanso, alguno de vosotros crea haber perdido la oportunidad.
- 2
También nosotros hemos recibido la buena noticia, igual que ellos; pero el mensaje que oyeron no les sirvió de nada a quienes no se adhirieron por la fe a los que lo habían escuchado.
- 3
Así pues, los creyentes entremos en el descanso, de acuerdo con lo dicho: He jurado en mi cólera que no entrarán en mi descanso, y eso que sus obras estaban terminadas desde la creación del mundo.
- 4
Acerca del día séptimo se dijo: Y descansó Dios el día séptimo de todo el trabajo que había hecho.
- 5
En nuestro pasaje añade: No entrarán en mi descanso.
- 6
Puesto que, según esto, quedan algunos por entrar en él, y los primeros que recibieron la buena noticia no entraron por su rebeldía,
- 7
Dios señala otro día, hoy, al decir mucho tiempo después, por boca de David, lo antes citado: Si escucháis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones.
- 8
Si Josué les hubiera dado el descanso, Dios no habría hablado luego de otro día;
- 9
por consiguiente, todavía queda un tiempo de descanso para el pueblo de Dios,
- 10
pues el que entra en su descanso, también él descansa de sus tareas, como Dios de la suyas.
- 11
Empeñémonos, por tanto, en entrar en aquel descanso, para que nadie caiga, imitando aquella desobediencia.
- 12
Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, más tajante que espada de doble filo; penetra hasta el punto donde se dividen alma y espíritu, coyunturas y tuétanos; juzga los deseos e intenciones del corazón.
- 13
Nada se le oculta; todo está patente y descubierto a los ojos de aquel a quien hemos de rendir cuentas.
- 14
Así pues, ya que tenemos un sumo sacerdote grande que ha atravesado el cielo, Jesús, Hijo de Dios, mantengamos firme la confesión de fe.
- 15
No tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino que ha sido probado en todo, como nosotros, menos en el pecado.
- 16
Por eso, comparezcamos confiados ante el trono de la gracia, para alcanzar misericordia y encontrar gracia para un auxilio oportuno.