Libros históricos
2 Crónicas
- 1
Cuando se terminaron todas las obras que el rey Salomón encargó para el templo del Señor, mandó traer las ofrendas de su padre David: la plata, el oro y todos los enseres, y los depositó en el tesoro del templo de Dios.
- 2
Entonces Salomón convocó en Jerusalén a los ancianos de Israel, a todos los jefes de las tribus y a los cabeza de familia de los hijos de Israel para transportar el Arca de la Alianza del Señor desde la Ciudad de David, es decir, Sión.
- 3
Todos los israelitas se congregaron en torno al rey en la fiesta del mes séptimo.
- 4
Cuando llegaron los ancianos de Israel, los levitas cargaron con el Arca.
- 5
Los sacerdotes levitas llevaron el Arca, la Tienda del Encuentro y todos los utensilios del santuario que había en la Tienda.
- 6
El rey Salomón y toda la comunidad de Israel reunida en torno a él sacrificaron ante el Arca ovejas y bueyes en número incalculable e incontable.
- 7
Los sacerdotes llevaron el Arca de la Alianza del Señor a su sitio, a la cámara del Santo de los Santos, situado bajo las alas de los querubines;
- 8
los querubines extendían sus alas sobre el lugar del Arca, y cubrían el Arca y las andas por encima.
- 9
Las andas se alargaban hasta dejar ver sus extremos desde la nave, delante de la cámara, pero no desde fuera. (Han estado allí hasta el día de hoy).
- 10
En el Arca tan solo estaban las dos tablas puestas por Moisés en el Horeb, cuando el Señor pactó con los hijos de Israel al salir de Egipto.
- 11
Cuando los sacerdotes salieron del santuario (pues todos los sacerdotes presentes, sin distinción de clases, se habían purificado),
- 12
los levitas cantores —Asaf, Hemán, Yedutún, sus hijos y sus hermanos—, vestidos de lino fino, con platillos, arpas y cítaras, estaban de pie al este del altar, acompañados de ciento veinte sacerdotes que tocaban las trompetas.
- 13
Trompeteros y cantores entonaron al unísono la alabanza y la acción de gracias al Señor; cuando ellos elevaban la voz —al son de trompetas, platillos y de instrumentos musicales para alabar al Señor «porque es bueno, porque es eterna su misericordia»—, una nube llenó el templo, el templo del Señor.
- 14
Los sacerdotes no pudieron seguir oficiando, porque la gloria del Señor había llenado el templo de Dios.