Libros históricos
2 Crónicas
- 1
Asá hizo lo que era bueno y recto a los ojos del Señor, su Dios.
- 2
Suprimió los altares extranjeros y los santuarios de los altos, rompió las estelas y abatió los cipos.
- 3
Exhortó a Judá a buscar al Señor, Dios de sus padres, y a cumplir la ley y los preceptos.
- 4
Suprimió los santuarios de los altos y los altares de incienso en todas las ciudades de Judá. El reino gozó de paz bajo su reinado.
- 5
Construyó ciudades fuertes en Judá, porque el país estaba en paz y, por aquellos años, nadie le hizo la guerra —pues el Señor le había dado sosiego—.
- 6
Por ello dijo a los judaítas: «Vamos a construir estas ciudades y a rodearlas de murallas con torres, puertas y cerrojos, ya que la tierra es nuestra; porque hemos buscado al Señor, nuestro Dios, él nos ha concedido la paz con nuestros vecinos». Construyeron con éxito.
- 7
Asá tenía un ejército de trescientos mil hombres de Judá, armados de pavés y lanza, y de doscientos ochenta mil benjaminitas, armados de escudo y arco. Todos eran valientes guerreros.
- 8
Zéraj de Cus salió al encuentro de Asá con un ejército de un millón de hombres y trescientos carros. Cuando llegó a Maresá,
- 9
Asá le hizo frente y formaron en orden de batalla en el valle de Sefatá, junto a Maresá.
- 10
Asá invocó al Señor, su Dios: «Señor, nadie como tú puede ayudar al poderoso o al desvalido. ¡Ayúdanos, Señor, Dios nuestro, que en ti nos apoyamos y en tu nombre vamos contra esa multitud! ¡Señor, tú eres nuestro Dios! ¡No prevalezca hombre alguno sobre ti!».
- 11
El Señor derrotó a los cusitas ante Asá y Judá. Los cusitas huyeron,
- 12
pero Asá los persiguió con su ejército hasta Guerar. Cayeron los cusitas hasta no quedar ni uno vivo; fueron destrozados por el Señor y sus huestes. Se obtuvo un inmenso botín.
- 13
Atacaron las ciudades de los alrededores de Guerar, que estaban presas del terror del Señor, y las saquearon, pues había en ellas un gran botín.
- 14
Atacaron asimismo las tiendas de los pastores y capturaron gran cantidad de ovejas y de camellos. Después volvieron a Jerusalén.