Libros históricos
1 Samuel
- 1
A David le llegó este aviso: los filisteos están atacando Queilá y saqueando las eras.
- 2
David consultó entonces al Señor: «¿Puedo ir a derrotar a esos filisteos?». El Señor le respondió: «Ve, derrotarás a los filisteos y salvarás a Queilá».
- 3
Las gentes de David le dijeron: «Nosotros estamos asustados aquí en Judá. Cuánto más si vamos a Queilá, contra los escuadrones filisteos».
- 4
David volvió a consultar al Señor. El Señor le respondió: «Levántate, baja a Queilá, que yo voy a entregar a los filisteos en tu mano».
- 5
David marchó con sus hombres a Queilá. Combatió a los filisteos, se llevó su ganado, les infligió una gran derrota y salvó a los habitantes de Queilá.
- 6
Cuando Abiatar, hijo de Ajimélec, huyó al lado de David a Queilá, llevó consigo el efod.
- 7
Informaron a Saúl de que David había entrado en Queilá y comentó: «Dios lo pone en mi mano, pues se ha encerrado en una ciudad con puertas y cerrojo».
- 8
Convocó entonces a todo el ejército a la guerra, para bajar a Queilá y cercar a David y a sus hombres.
- 9
David supo que Saúl tramaba su ruina y ordenó al sacerdote Abiatar: «Acerca el efod».
- 10
David dijo: «Señor, Dios de Israel, tu siervo ha oído que Saúl tiene la intención de venir contra Queilá y destruir la ciudad por mi causa.
- 11
¿Me entregarán los notables de Queilá en manos de Saúl? ¿Bajará Saúl, como ha oído tu siervo? Señor, Dios de Israel, manifiéstaselo, por favor, a tu siervo». «Bajará», respondió el Señor.
- 12
David repitió: «¿Me entregarán los notables de Queilá junto con mis hombres en mano de Saúl?». El Señor respondió: «Os entregarán».
- 13
David y su gente, unos seiscientos, salieron de Queilá y anduvieron errantes. Se enteró Saúl de que David había escapado de Queilá, y abandonó la expedición.
- 14
David se instaló en los riscos del desierto, en las montañas del desierto de Zif. Saúl le buscó todo el tiempo, pero Dios no lo entregó en su mano.
- 15
Vio David que Saúl había salido en busca de su vida, cuando estaba en el desierto de Zif, en Jores.
- 16
Entonces Jonatán, hijo de Saúl, se puso en camino para ver a David en Jores y le animó en nombre de Dios,
- 17
diciéndole: «No temas, no te alcanzará la mano de mi padre Saúl. Tú reinarás sobre Israel y yo seré tu segundo. Hasta mi padre lo entiende así».
- 18
Los dos hicieron un pacto en presencia del Señor. David se quedó en Jores y Jonatán volvió a su casa.
- 19
Los de Zif subieron a ver a Saúl en Guibeá con esta información: «David está escondido entre nosotros, en los riscos en Jores, en el collado de Jaquilá, al sur de la estepa.
- 20
Ahora, pues, si el rey desea bajar, baje. Es cosa nuestra entregárselo al rey».
- 21
Saúl contestó: «Benditos seáis del Señor, porque os habéis compadecido de mí.
- 22
Andad, seguid preparando todo, reconoced y ved los lugares por donde anda. Quienes lo han visto por allí, me han asegurado que es muy astuto.
- 23
Observad y mirad todos los escondrijos donde se oculta. Volved a verme con algo seguro e iré con vosotros. Y si se encuentra en el país, lo buscaré por todos los clanes de Judá».
- 24
Se pusieron en camino hacia Zif, delante de Saúl. David estaba en el desierto de Maón, en la llanura que hay al sur de la estepa.
- 25
Saúl y sus hombres fueron en su búsqueda. Pero avisaron a David, que bajó a la peña y se estableció en el desierto de Maón. Lo oyó Saúl y salió en su persecución por el desierto de Maón.
- 26
Saúl iba por un lado de la montaña y David y sus hombres por el otro. David huía a toda prisa, mientras Saúl y los suyos lo tenían acorralado para apoderarse de él y sus hombres;
- 27
entonces llegaron unos mensajeros adonde estaba Saúl, diciendo: «Vuelve urgentemente, pues los filisteos han hecho una incursión en el país».
- 28
Saúl dejó de perseguir a David y marchó al encuentro de los filisteos. Por lo que aquel lugar se llamó: la peña de las separaciones.