Libros históricos
1 Samuel
- 1
Luego les dijo: «Ya veis que os hice caso en todo cuanto me pedisteis, y os he nombrado un rey.
- 2
Desde ahora el rey os guiará. Yo estoy viejo y encanecido, y mis hijos están con vosotros. He caminado ante vosotros desde mi juventud hasta el día de hoy.
- 3
Aquí estoy. Declarad contra mí ante el Señor y ante su ungido. ¿A quién he tomado el buey o a quién el asno? ¿A quién he oprimido o a quién he hecho mal? ¿De quién he aceptado soborno para hacer la vista gorda a su caso? Yo os lo restituiré».
- 4
Respondieron: «No nos has oprimido, ni nos has maltratado, ni has aceptado nada de nadie».
- 5
Les dijo: «El Señor y su ungido sean hoy testigos contra vosotros de que no habéis encontrado nada en mi mano». Respondieron: «Sean testigos».
- 6
Samuel siguió diciendo al pueblo: «Testigo sea el Señor, que actuó con Moisés y Aarón, que hizo subir a vuestros padres de la tierra de Egipto.
- 7
Y ahora, compareced, pues quiero pleitear con vosotros ante el Señor recordándoos todos los beneficios que el Señor os ha hecho a vosotros y a vuestros padres.
- 8
Cuando llegó Jacob a Egipto y más tarde vuestros padres clamaron al Señor, el Señor envió a Moisés y a Aarón, que hicieron salir a vuestros padres de Egipto y los introdujeron en este lugar.
- 9
Ellos olvidaron después al Señor, vuestro Dios, que los entregó en manos de Sísara, jefe del ejército de Jasor, y en manos de los filisteos y del rey de Moab, y lucharon contra ellos.
- 10
Entonces clamaron al Señor: “Hemos pecado abandonando al Señor y sirviendo a los baales y a las astartés. Pero ahora, líbranos de las manos de nuestros enemigos y te serviremos”.
- 11
Envió entonces el Señor a Jerubaal, a Bedán, a Jefté y a Samuel. Y os libró de los enemigos de alrededor y pudisteis vivir tranquilos.
- 12
Y con todo esto, al ver venir contra vosotros a Najas, rey de los amonitas, me pedisteis que os gobernara un rey, siendo así que vuestro rey era el Señor, vuestro Dios.
- 13
Ahora ved ante vosotros al rey que habéis elegido y habéis pedido. El Señor os ha dado ese rey.
- 14
Si teméis al Señor, le servís y escucháis su voz sin rebelaros contra sus mandatos, subsistiréis, tanto vosotros como el rey que reine sobre vosotros después del Señor, vuestro Dios.
- 15
Pero si no escucháis la voz del Señor, y os rebeláis contra sus mandatos, la mano del Señor será dura con vosotros y con vuestros padres.
- 16
Y ahora, presentaos y contemplad el gran prodigio que el Señor va a realizar ante vuestros ojos.
- 17
¿No es hoy la siega del trigo? Voy a invocar al Señor, para que mande truenos y lluvia, y así comprendáis y veáis cuán grande ha sido el pecado que habéis cometido a los ojos del Señor pidiendo un rey para vosotros».
- 18
Samuel invocó al Señor, y el Señor mandó truenos y lluvia aquel día. Entonces todo el pueblo se sintió atemorizado ante el Señor y ante Samuel.
- 19
El pueblo pidió a Samuel: «Intercede por tus servidores ante el Señor, tu Dios, para que no muramos. Pues hemos añadido a todos nuestros pecados la maldad de pedirnos un rey».
- 20
Samuel les contestó: «No temáis. Ciertamente habéis cometido esta maldad. Ahora bien, no os apartéis más del Señor y servidle de todo corazón.
- 21
No os desviéis siguiendo la nada, que ni aprovecha ni puede librar, pues nada es.
- 22
El Señor, en cambio, no abandonará a su pueblo en consideración a su gran nombre, porque se decidió a haceros su pueblo.
- 23
Por mi parte, lejos de mí pecar contra el Señor, dejando de interceder por vosotros y de enseñaros el camino del bien y la rectitud.
- 24
Temed solo al Señor y servidle sinceramente, con todo vuestro corazón, pues habéis visto lo mucho que ha hecho ante vosotros.
- 25
Pero, si os obstináis en obrar mal, pereceréis tanto vosotros como vuestro rey».