Libros proféticos
Oseas
- 1
Cuando hablaba Efraín inspiraba terror en Israel, pero se hizo culpable por Baal y pereció.
- 2
Y sin embargo continúan pecando y se fabrican estatuas fundidas, con su plata hacen ídolos, según su destreza: todo obra de artesanos. Se les dice: «Sacrificadle; hombres besan a becerros».
- 3
Por eso serán como nube mañanera, como el rocío que temprano se disipa, como paja que se arremolina lejos de la era, como humo que escapa por una abertura.
- 4
Pero yo soy el Señor, tu Dios, desde la tierra de Egipto, y no conoces a otro dios fuera de mí, ni a otro salvador, sino a mí.
- 5
Yo te conocí en el desierto, en una tierra ardiente.
- 6
Cuando tenían grano se saciaban, se saciaban y se ensoberbecía su corazón; por eso me olvidaron.
- 7
Yo me volví para ellos como un leopardo, como una pantera espiaba su camino.
- 8
Los atacaré como una osa privada de sus crías, desgarraré las membranas de su corazón, los devoraré allí mismo como una leona, una bestia salvaje que los despedaza.
- 9
Voy a aniquilarte, Israel, ¿quién será tu ayuda?
- 10
¿Dónde, dónde está tu rey, que debía salvarte en todas tus ciudades, dónde tus jueces, a los que decías: «Dame un rey y autoridades»?
- 11
Te doy un rey en mi cólera, y te lo quito en mi furor.
- 12
La culpa de Efraín está asegurada, a buen recaudo su pecado.
- 13
Le llegarán los dolores de la parturienta, pero su hijo será torpe: cuando llegue el momento, no acudirá a la salida del seno.
- 14
¿Los rescataré del poder del Abismo? ¿Los libraré de la muerte? ¿Dónde está tu fetidez, muerte? ¿Dónde está tu contagio, Abismo? La compasión se oculta a mis ojos.
- 15
Aunque florezca entre carrizos, llegará el viento del este, el viento del Señor se levantará desde el desierto, y secará su manantial, agotará su fuente; saqueará su tesoro, todos los objetos preciosos.