Libros proféticos
Baruc
- 1
Señor todopoderoso, Dios de Israel, un alma afligida y un espíritu abatido claman a ti.
- 2
Escucha, Señor, ten piedad, porque hemos pecado contra ti.
- 3
Tú reinas por siempre, nosotros morimos para siempre.
- 4
Señor todopoderoso, Dios de Israel, escucha las súplicas de los israelitas que ya murieron y las súplicas de los hijos de los que pecaron contra ti: ellos desobedecieron al Señor, su Dios, y a nosotros nos persiguen las desgracias.
- 5
No te acuerdes de los delitos de nuestros padres; acuérdate hoy de tu poder y de tu renombre.
- 6
Porque tú eres el Señor, Dios nuestro, y nosotros te alabaremos, Señor.
- 7
Nos infundiste tu temor para que invocásemos tu nombre y te alabásemos en el destierro, y para que decidiéramos apartarnos de los pecados con que te ofendieron nuestros padres.
- 8
Y ahora aquí estamos, en este destierro donde nos dispersaste, convertidos en objeto de burla y maldición, para que paguemos así los delitos de nuestros padres, que se alejaron del Señor, nuestro Dios».
- 9
Escucha, Israel, mandatos de vida; presta oído y aprende prudencia.
- 10
¿Cuál es la razón, Israel, de que sigas en país enemigo, envejeciendo en tierra extranjera;
- 11
de que te crean un ser contaminado, un muerto habitante del Abismo?
- 12
¡Abandonaste la fuente de la sabiduría!
- 13
Si hubieras seguido el camino de Dios, habitarías en paz para siempre.
- 14
Aprende dónde está la prudencia, dónde el valor y la inteligencia, dónde una larga vida, la luz de los ojos y la paz.
- 15
¿Quién encontró su lugar o tuvo acceso a sus tesoros?
- 16
¿Dónde están los jefes de los pueblos, que dominaban a las bestias de la tierra,
- 17
que controlaban a las aves del cielo, que atesoraban la plata y el oro (lo que crea confianza en los hombres) y se iban enriqueciendo sin cesar?
- 18
¿Dónde los orfebres delicados cuya labor no se puede describir?
- 19
Se esfumaron, bajaron a la tumba y otros ocuparon su lugar.
- 20
Otras generaciones vieron la luz, otros jóvenes habitaron la tierra,
- 21
pero no encontraron el camino del saber: ni dieron con su senda ni lo hicieron suyo. Y sus hijos también se extraviaron.
- 22
No fue oída en Canaán ni vista en Temán;
- 23
los hijos de Agar, que buscan el saber, los mercaderes de Merrán y de Temán, los que narran historias, los amantes del saber no conocieron el camino de la sabiduría ni guardaron memoria de sus rutas.
- 24
¡Qué grande es, Israel, la morada de Dios; qué vastos sus dominios!
- 25
Es grande y sin límites, sublime y sin medida.
- 26
Allí nacieron los gigantes, famosos en la antigüedad, corpulentos y belicosos.
- 27
Pero Dios no los eligió ni les mostró el camino del saber;
- 28
murieron por falta de prudencia, perecieron por falta de reflexión.
- 29
¿Quién subió al cielo para cogerla, quién la bajó de las nubes?
- 30
¿Quién cruzó el mar para encontrarla y comprarla a precio de oro puro?
- 31
Nadie conoce su camino ni puede rastrear sus sendas.
- 32
El que todo lo sabe la conoce, la ha examinado y la penetra; el que creó la tierra para siempre y la llenó de animales cuadrúpedos;
- 33
el que envía la luz y le obedece, la llama y acude temblorosa;
- 34
a los astros que velan gozosos arriba en sus puestos de guardia,
- 35
los llama, y responden: «Presentes», y brillan gozosos para su Creador.
- 36
Este es nuestro Dios, y no hay quien se le pueda comparar;
- 37
rastreó el camino de la inteligencia y se lo enseñó a su hijo, Jacob, se lo mostró a su amado, Israel.
- 38
Después apareció en el mundo y vivió en medio de los hombres.