Corpus paulino
1 Corintios
- 1
Sed imitadores míos como yo lo soy de Cristo.
- 2
Os alabo porque os acordáis en todo de mí y mantenéis las tradiciones como os las transmití.
- 3
Pero quiero que sepáis que la cabeza de todo varón es Cristo y que la cabeza de la mujer es el varón y que la cabeza de Cristo es Dios.
- 4
Todo varón que ora o profetiza con algo sobre la cabeza deshonra su cabeza;
- 5
y toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta deshonra su cabeza: es lo mismo que quien la lleva rapada.
- 6
Y si una mujer no se cubre, que se rape la cabeza; ahora bien, si para una mujer es vergonzoso pelarse hasta raparse, que se cubra la cabeza.
- 7
Pues un varón no debe cubrirse la cabeza, siendo como es imagen y gloria de Dios; la mujer por su parte es gloria del varón.
- 8
Pues no procede el varón de la mujer, sino la mujer del varón.
- 9
Pues tampoco el varón fue creado para la mujer, sino la mujer para el varón.
- 10
Por ello debe ponerse la mujer un signo de autoridad sobre la cabeza por razón de los ángeles.
- 11
Aunque en el Señor, ni mujer sin varón, ni varón sin mujer,
- 12
pues si la mujer procede del varón, el varón viene de la mujer. Y todo procede de Dios.
- 13
Juzgad vosotros mismos: ¿es apropiado que una mujer rece a Dios con la cabeza descubierta?
- 14
¿No os enseña la propia naturaleza que mientras que para un hombre es una deshonra llevar melena,
- 15
para la mujer es un honor llevar el pelo largo, pues la melena se le ha dado como velo?
- 16
Pero si alguien quiere discutir, nosotros no tenemos esa costumbre ni tampoco las iglesias de Dios.
- 17
Al prescribiros esto, no puedo alabaros, porque vuestras reuniones causan más daño que provecho.
- 18
En primer lugar, he oído que cuando se reúne vuestra asamblea hay divisiones entre vosotros; y en parte lo creo;
- 19
realmente tiene que haber escisiones entre vosotros para que se vea quiénes resisten a la prueba.
- 20
Así, cuando os reunís en comunidad, eso no es comer la Cena del Señor,
- 21
pues cada uno se adelanta a comer su propia cena, y mientras uno pasa hambre, el otro está borracho.
- 22
¿No tenéis casas donde comer y beber? ¿O tenéis en tan poco a la Iglesia de Dios que humilláis a los que no tienen? ¿Qué queréis que os diga? ¿Que os alabe? En esto no os alabo.
- 23
Porque yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido: que el Señor Jesús, en la noche en que iba a ser entregado, tomó pan
- 24
y, pronunciando la Acción de Gracias, lo partió y dijo: «Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía».
- 25
Lo mismo hizo con el cáliz, después de cenar, diciendo: «Este cáliz es la nueva alianza en mi sangre; haced esto cada vez que lo bebáis, en memoria mía».
- 26
Por eso, cada vez que coméis de este pan y bebéis del cáliz, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva.
- 27
De modo que quien coma del pan y beba del cáliz del Señor indignamente, es reo del cuerpo y de la sangre del Señor.
- 28
Así, pues, que cada cual se examine, y que entonces coma así del pan y beba del cáliz.
- 29
Porque quien come y bebe sin discernir el cuerpo come y bebe su condenación.
- 30
Por ello hay entre vosotros muchos enfermos y no pocos han muerto.
- 31
Por el contrario, si nos examinamos personalmente, no seremos juzgados.
- 32
Aunque cuando nos juzga el Señor, recibimos una admonición, para no ser condenados junto con el mundo.
- 33
Por ello, hermanos míos, cuando os reunís para comer esperaos unos a otros.
- 34
Si uno tiene hambre, que coma en casa, a fin de que no os reunáis para condena. Lo demás lo prescribiré cuando vaya.